Ciclo de Conferencias de la Asociación Cultural Alcorcon Siglo XXI
Premios de Novela Alcorcón Siglo XXI
II Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

NP. Ayuntamiento de Alcorcón - Viernes, 26 Septiembre 2014 

La Asociación Cultural Alcorcón Siglo XXI , en...

Leer más...
III Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del III Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
Leer más...

I Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del I Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
Leer más...

Conferencia de Ely del Valle en Siglo XXI

Pablo Villalba

Eran las 19,00 horas del 23 de marzo del 2015 cuando la...

Leer más...
Conferencia en Siglo XXI de D. David Pérez García

Pablo Villalba

Antes de empezar la conferencia se recordó a los fallecido en el...

Leer más...
Conferencia: los excesos de comida en las fiestas navideñas

FORO DE DEBATE.
Conferencia: los excesos de comida en las fiestas...

Leer más...

Lara de Tucci

Dando por supuesto que las Cuevas de Altamira, con sus pinturas rupestres, quizá las de mayor importancia de la prehistoria universal, constituyen el más preciado tesoro de Cantabria en cuanto a manifestaciones culturales y turísticas se refiere, y habiendo en la comunidad cántabra otros muchos atractivos que realzan el nombre de la región como monumentos de élite para turistas y viajeros en general: Santillana del Mar, Comillas, Laredo, Liébana, Cabárceno y la propia capital santanderina con sus múltiples peculiaridades artísticas, culturales y recreativas de las que se puede escribir mucho. Dando todo esto por supuesto; quiero resaltar el extraordinario monumento natural que es El Soplao.

 “Una Cavidad única”, como fue “bautizada” por la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte de allí, creo que en la época en la que Francisco Javier Marcano presidía dicha institución. Y que en la referida Consejería apostaron por ese escenario escondido, de embrujada naturaleza, para que fuera suficientemente conocido con cuantos encantos atesora; que lo hacen digno de ser una atracción turística para todo el año.

 La cueva de El Soplao, descubierta a principios del siglo pasado gracias a las explotaciones que entonces se hacían de unas minas, se puede considerar como una catedral de la geología cuyas magnitudes, en formas caprichosas, dejan impresionados a quienes acceden a verlas; donde ni las ensoñaciones más prolíficas acerca de temas así podrían haber pensado en su conjunto de estalactitas y estalagmitas. Que son como columnas de excentricidades arquitectónicas, de esas excentricidades que únicamente la Naturaleza puede elaborar, al tomarse, para su realización, los siglos e, incluso, milenios que el trabajo requirió con pasmoso y lento ritmo temporal.

 El curioso turista que se adentre en las entrañas de esta “Cavidad única”, al disfrutar de las maravillas de espectacularidad que allí va a encontrar, si no es un turista ocasional y si está interesado por la geología, puede muy bien ser transportado por su imaginación a remotas épocas en las que nuestro planeta Tierra estaba en formación y casi todo él era un caos deforme. Se trata de algo así como una “anarquía constructiva” que iba sentando las bases -es lo que contemplamos en El Soplao- de un mundo cargado de rasgos asimétricos, cuya belleza a todos asombra. Y eso, gracias a la acción multiforme del Creador, de cuya consabida ciencia siempre nos estamos sorprendiendo.    

 Por otra parte, además de su interés geológico, El Soplao le ofrece al visitante un puntual e interesante conjunto de ingeniería industrial a través de 30 km de galerías, hornos de calcinación y otros elementos que servían para la explotación de lo que fue una mina de plomo y zinc. Por estas cavidades, así como por todo el entorno de las mismas, la apuntada Consejería firmó en su día un convenio de investigación  con el Instituto Geológico y Minero de España. El cual nos deparó, allá por el invierno de 2008, otro de los motivos excepcionales que aquellos espacios sustentan como un tesoro celosamente guardado por tiempo incalculable, para sorpresa y fortuna de los estudiosos: un yacimiento de ámbar; ámbar  del Cretácico o Cretáceo Inferior en las proximidades de la cueva. Seguramente puede tratarse del descubrimiento más completo de esta naturaleza en toda Europa. Y Cantabria lo guardó en sus entrañas unos 100 millones de años o así, digo bien, para mostrárselo al mundo de los científicos del tiempo presente, de los turistas de hoy y de los curiosos ávidos de cultura en general.

 Dichos ámbares proceden de resinas de coníferas, principalmente, aunque también de otras plantas ya extintas que compartían características muy comunes con vegetales de estos tiempos, como son, por ejemplo, los cipreses y los enebros. Dándose el caso de que los ámbares de El Soplao y su entorno ofrecen unas características que fascinan a los estudiosos de los fósiles por sus estados de oxidación y, sobre todo, por su antigüedad; factores que, por ejemplo, determinan los matices, los colores y, también, las transparencias que ofrecen. Pero lo que más nos debe sorprender es ese sueño de millones de años que duermen las criaturas sorprendidas por las gotas y los chorritos de resinas ahora solidificadas. Algunas de ellas: los insectos y otros artrópodos, como las arañas -pero igualmente hojitas de plantas y granitos de polen- nos informan de sus existencias en este mundo anteriores a la del ser humano.

 Toda esta recreación que nos ha transmitido la Naturaleza, aunque haya tardado millones de años en dárnosla a conocer; fascinante y maravillosa recreación, nos la presenta Cantabria. Cuyos responsables culturales vienen derrochando imaginación y un buen sentido didáctico para que el público que visite la cueva de El Soplao, cuando vuelva a sus lugares de origen transmita sensaciones de Ciencias Naturales, de esas que no se aprenden en las aulas de ningún lugar del mundo. Pues sólo se aprenden en la “Cavidad única” cántabra.