Ciclo de Conferencias de la Asociación Cultural Alcorcon Siglo XXI
Premios de Novela Alcorcón Siglo XXI
II Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

NP. Ayuntamiento de Alcorcón - Viernes, 26 Septiembre 2014 

La Asociación Cultural Alcorcón Siglo XXI , en...

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III Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

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I Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

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Conferencia: los excesos de comida en las fiestas navideñas

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                              11, 12 y 13 de Marzo del 2011

María José Guerrero

De nuevo un grupo de cincuenta personas pertenecientes a la Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI, hemos realizado nuestro viaje anual, de 3 días, a la pequeña y bella ciudad de Teruel y a los pueblos de Montalbán, Utrillas, Daroca y Albarracín.

Teruel tiene unos 36.000 habitantes, la menor habitada de toda España. Después está Guadalajara y luego Soria.

Las 5 torres mudéjares que tiene son una maravilla, sobre todo, la de San Martín y la de El Salvador. Luego están la de la Catedral, la de San Pedro y la de la Merced, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1986.

El Hotel Reina Cristina donde nos alojamos, estaba al lado de la torre de El Salvador, en una callejuela que nos llevaba a la Plaza del Torico en 5 minutos. Frente al hotel estaba la Estación de RENFE y la bella escalera  que se realizó en el año 1920, adornada con motivos mudéjares en ladrillo rojo y azulejos. En su rellano principal hay un relieve de los Amantes de Teruel.

Cuando llegamos nos dieron las habitaciones, colocamos la ropa, descansamos un poco y bajamos a comer  a las 14 h. en el hotel.

A las 16 h. nos esperaba la guía para enseñarnos lo mejor de Teruel. Nos dirigimos a la Plaza del Torico, una plaza muy agradable, con su columna blanca en el centro rematada por la figura de un toro (muy pequeñito), llamado “torico” por su tamaño. A pesar de su pequeñez pesa 55k. y es de bronce macizo. Se hizo en 1865.

En esta plaza, también hay 2 edificios muy bonitos,  de estilo modernista: La “Casa Azul”, de 3 pisos y con una forja bellísima, y en la esquina un templete neomudéjar con una cúpula revestida de cerámica vidriada verde. La otra casa es, “El Edificio de la Madrileña”, de 3 pisos y un ático dentro de tres óvalos, con una abeja en la forja del segundo piso.

Después nos dirigimos hacia la Iglesia de San Pedro, donde se encuentra el Mausoleo de los Amantes de Teruel, en él están los restos de los  amantes, Diego e Isabel, dentro de un Mausoleo de alabastro, obra de nuestro gran escultor Juan de Ávalos.

Por último, visitamos la Catedral, que era la antigua parroquia románica de Santa María de Mediavilla, reformada y ampliada a mediados del S. XIII, adquiriendo condición de catedral en el S. XVI.

Del exterior, destacamos su bella Torre mudéjar, cuyo remate apuntado es un añadido posterior del S. XVIII con el fin de proporcionar a la torre-campanario una mayor esbeltez.

Del interior, destacamos el Retablo renacentista del Altar Mayor con una laboriosa talla de madera, que representa escenas de la vida de Cristo y la Virgen. Este retablo renacentista es, posiblemente, el mejor de Aragón en su estilo.

Destacamos también el magnífico artesonado de la nave central, que está considerado el más importante de España y es de clara inspiración mudéjar. Se puede observar con mayor precisión si se asciende a la galería superior del templo por una estrecha escalera.

Cenamos en el Hotel, en un amplio comedor y con un servicio muy atento, y finalmente nos fuimos a las habitaciones para recuperarnos para el día siguiente.

El sábado, día 12, teníamos previsto la visita a Montalbán, Utrilla y Daroca.

Después de un apetitoso desayuno, nos recogió el guía a las 9 h. de la mañana. Subimos al autocar y nos dirigimos a la Comarca de las Cuencas Mineras, al pueblo de Montalbán, enclavado al sur del Sistema Ibérico y a orillas del río Martín.

Recorriendo esta villa, nos encontramos los mejores ejemplos de la arquitectura tradicional medieval, casas estrechas y normalmente de 3 alturas, y con el Portal de Daroca, que da paso a la calle Mayor, la más señorial de la villa.

Montalbán tuvo una importante comunidad hebrea, y en sus restos de urbanismo típicos destacamos el “Pasadizo de la calle de Emaus”.

Arquitectónicamente, hay que señalar la Iglesia del Apóstol Santiago el Mayor. Que formaba parte del recinto defensivo del castillo, que fue destruido en el S. XIX durante las “Guerras Carlistas”. El templo es gótico-mudéjar, de los siglos XIII y XIV y está declarado Bien  de interés Cultural. En cuanto al exterior, deja patente su estilo mudéjar, ya que es de ladrillo con incrustaciones de cerámica vidriada.

En un lateral se encuentra el Centro de Interpretación de Geología y Espeleología del Parque Cultural del Río Martín. El proyecto de este Parque cultural vio la luz en le 1995, cuando un buen número de poblaciones crearon este proyecto, que tenía como objetivo dar a conocer las excelencias históricas, culturales y artísticas de este territorio de la provincia de Teruel. Nos lo explicaron muy claro y estuvo muy interesante.

De nuevo al autocar para dirigirnos al pueblo de Utrillas, también regado por el río Martín y donde íbamos a visitar el Museo Minero, pero que no fue posible, así que vimos la Iglesia, que tiene un Altar de madera dorada, de estilo barroco, y una bóveda central muy decorada. Luego visitamos la “Bocamina de Santiago”, muy cuidada con sus vagonetas y raíles.

Después de la comida, nos dirigimos a Daroca, pueblo de Zaragoza, pero cerca de Teruel. Actualmente todavía conserva las antiguas murallas que levantaron los árabes sobre la roca, que con más de un centenar de torres, rodean la población. Esta muralla tiene alrededor de 4 Km. Siendo Daroca, la ciudad amurallada mejor de España. Dos antiguas Puertas fortificadas, la Alta y la Baja, limitan la parte vieja de la ciudad. Subimos, por unas estrechísimas escaleras de caracol hasta el tejado de la Puerta Baja, y desde allí pudimos contemplar unas bonitas vistas de Daroca y admirar su muralla. Al lado de esta Puerta se encuentra la famosa “Fuente de los 20 Caños”

Vimos después la Iglesia de San Miguel, del S. XIII, con un ábside decorado con pinturas murales románicas. Hoy día, esta iglesia se utiliza para conciertos de música antigua: medieval, barroca etc.

A continuación, la Colegiata de Santa María, del S. XVI, con un macizo campanario. En su interior hay bellos retablos, pero destacamos la fantástica “Capilla de los Corporales”, esculpida primorosamente en alabastro, con las figuras de Cristo y de la Virgen, ángeles y evangelistas, donde se halla el Relicario de los Corporales, una de las mejores piezas de la orfebrería gótica catalana.

Según la tradición, son los paños sobre los que se colocaron las hostias consagradas que un sacerdote se disponía a distribuir entre los guerreros cuando los árabes asaltaron el lugar, en la cercanía del castillo de Codol. Por miedo a la profanación se guardaron, y al hallarlos después de tiempo, se vio que las hostias estaban pegadas con sangre sobre los corporales. Se atribuyó a un milagro.

Dentro de la Colegiata, en el centro del ábside, pudimos contemplar un bellísimo “Baldaquino” que nos recordó el no menos bello de la Basílica de San Pedro de Roma

Finalmente, llegamos a Albarracín, el domingo por la mañana. Desayunamos y con nuevos ánimos nos dirigimos al autocar para cerrar con broche de oro nuestro viaje.

“Visite una de las ciudades más bonitas de España, visite Albarracín”. Esta cita de Azorín ha sido durante años el lema utilizado por los antiguos promotores turísticos de la localidad.

En este caso, la frase refleja bastante bien la realidad, porque es éste, verdaderamente, un enclave idílico, tanto por su espectacular casco urbano, como por las bondades y bellezas que lo rodean. (Las cuestas las sufrimos con gran alegría).

Situada en las gargantas de río Guadalaviar, a 1180 m. de altitud, Albarracín ofrece un conjunto monumental repleto de reminiscencias de su pasado musulmán. Es un pueblo con una arquitectura tradicional bien conservada, que no deja de impresionar a todos los que se acercan hasta aquí. Desde fuera parece una postal, donde vemos que resaltan sus calles empinadas, sus casas antiguas, sus palacetes, como el de los Azagra, con escudos heráldicos y portones con  trabajadas aldabas, y sus murallas restauradas, componiendo todo ello, uno de los conjuntos históricos más importantes de España. Al interior de la ciudad se accede por el Portal de Molina, o si se prefiere por el Portal de Agua, que custodian las moles cúbicas de sendas torres defensivas.

De sus monumentos destacamos, su Plaza Mayor, del S. XI con sus balcones corridos y su Ayuntamiento renacentista, y su hermosa Catedral gótica, con su bonita torre, recubierta de cerámica vidriada, que se puede contemplar desde cualquier punto del pueblo.

Albarracín fue declarada Monumento Nacional el 22 de junio de 1961, y está propuesta por la UNESCO como Monumento de interés mundial.

Regresamos a comer al Hotel de Teruel, y después de una vuelta larga pero no pesada, llegamos a nuestro pueblo, que no es como Albarracín, pero es el nuestro.

Gracias a la Junta Directiva de la Asociación por este nuevo viaje y por las cosas que hemos conocido.