Ciclo de Conferencias de la Asociación Cultural Alcorcon Siglo XXI
Premios de Novela Alcorcón Siglo XXI
II Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI
III Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI
I Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI
Conferencia de Ely del Valle en Siglo XXI
Conferencia en Siglo XXI de D. David Pérez García
Conferencia: los excesos de comida en las fiestas navideñas

Opinión

          Empezó el ciclo veraniego con una noticia que conmocionó al mundo taurino, la retirada sin previo anuncio, de la primera figura de finales del siglo XX y principios siglo XXI, el maestro valenciano Enrique Ponce, que dejo sorprendidos a todos, empezando por su propia cuadrilla, que se encontraba ya en Burgos, donde debía torear en la feria de San Pedro de la capital burgalesa. La retirada, según la nota de prensa que se emitió, seria por tiempo indefinido, que veremos a ver en cuanto se cuantifica.

            La fiesta ha seguido en este año, que sin llegar al 100 % de su apogeo ha servido al menos para que la rueda de la tauromaquia haya empezado a moverse y salir del parón terrible en el que nos sumió el aciago año de 2020.

 

            Y aunque las puertas de las plazas de primera categoría han seguido cerradas, como Pamplona con su San Fermín, Bilbao con su Semana Grande, Valencia con su feria de Julio, la auténtica feria valenciana, aunque hoy este desplazada por la muy famosa de las Fallas, y claro esta Madrid con su San Isidro, que, además, no ha abierto ni en la fecha más castiza de la capital, la Virgen de la Paloma el 15 de Agosto, al menos si se han celebrado bastantes espectáculos en otras ferias de segunda categoría, y en muchas ciudades y pueblos de nuestra geografía, donde se han ofrecido carteles de primera línea, donde han aparecido las primeras figuras del escalafón, con toros también de los principales hierros. El remedio se ha puesto en estos últimos días de Septiembre, con la celebración en Sevilla de una feria de San Miguel, que recoge los carteles que en su día se anunciaban para la corta Feria de Abril y en Madrid con una feria de Otoño más larga de lo habitual, aunque con aforos que no llegan a la capacidad total del recinto, pero al menos se están dando espectáculos a los que acudirán todas las figuras del escalafón y las principales ganaderías.

            Como decíamos, si se han celebrado las ferias de Gijón, Santander, Almería, El Puerto de Santa María, Burgos, Alicante, León, Granada, Castellón, etc, que con menos programación que las habituales, al menos han servido para mantener viva la llama de la ilusión de millones de aficionados presentes y televidentes. Y ahora en este taurinísimo mes de Septiembre, se han celebrado las tradicionales ferias de Palencia, Valladolid, Albacete, Salamanca, Logroño así como las francesas de Nimes y Arlés, y de muchos pueblos y capitales de provincia, además de las tradicionales ferias de los pueblos más taurinos, como el cada vez más acreditado Alfarero de Oro que se celebra en la toledana villa de Villaseca de la Sagra o de nuestra Comunidad como Villa del Prado, Guadarrama o Moralzarzal.

            ¿Y qué ha pasado con los toreros? Pues que ha destacado por encima de todos el sevillano José Antonio Morante Camacho, en los carteles, Morante de la Puebla, que ha sido la figura que ha tirado del carro taurino, para actuar en muchas plazas, grandes y pequeñas y con ganaderías de todos los encastes, para dar oportunidad a todas las divisas a lidiar toros en estos momentos tan difíciles por los que pasan los ganaderos y que han comprendido encastes como los de Buendía de Ana Romero o de Veragua de Tomas Prieto de la Cal, y que terminara con los legendarios Miuras en la Maestranza sevillana. Ha sido la mejor temporada, de su larga vida torera, del maestro de la Puebla del Rio, que le ha llevado a encabezar el escalafón taurino, en número de corridas toreadas, cosa que no había ocurrido nunca en su carrera, triunfando en la mayoría de las tardes en que ha hecho el paseíllo, mostrando además una disposición y un querer estar bien, digno del mayor de los elogios. Una temporada que va a terminar, como antes decíamos en su Sevilla, después en Madrid en cuya plaza hará el paseíllo el día 12 de Octubre y rematar en Jaén en la Feria de San Lucas, que tradicionalmente cierra la temporada taurina en España. Le han seguido otros diestros como José María Manzanares, Julián López “El Juli”, Antonio Ferrera, Miguel Ángel Perera o Daniel Luque que también han dado la cara en muchos ruedos, sin olvidar a los nuevos como Emilio de Justo, Andrés Roca Rey, Juan Ortega o Pablo Aguado, y otros muchos que no citamos por no alargar la lista. Todos han contribuido a que esa llama, a la que antes hacíamos alusión, no se haya apagado y siga luciendo, esperando verla brillar con más intensidad la próxima temporada.

            Y si hablamos de los toreros, también habría que hablar sobre los toros, donde este año se han visto lidiar, en la mayoría de las plazas, toros con una presencia imponente, fruto de la cantidad de ellos que quedaron en el campo la pasada temporada y que en este tiempo se han sacado, luciendo una edad y un trapío mayor que cualquier otra temporada, aunque esto también tenga un inconveniente, y es que ha habido veces que los ganaderos han llevado a las plazas toros muy próximos a cumplir los seis años, edad en que los animales ya no se pueden lidiar, y que han presentado a los respectivos matadores más dificultades que facilidades. Esto unido a un peso excesivo en algunos encierros, lo que ha supuesto otro punto en contra al lucimiento de algunos espectáculos, que esperemos que se corrija en la próxima temporada.

            En un próximo Rincón Taurino, comentaremos los resultados de las últimas grandes ferias que se están celebrando en estos días, Sevilla y Madrid, para no hacer excesivamente largo este artículo.

         ¿Quién puede adivinar el camino a recorrer por el PSOE hasta el 40 Congreso previsto para octubre en Valencia? ¿Quién puede adivinar el desconcertante recorrido de este partido, con un líder absolutamente volcado en trastocar la marcha del socialismo con unas líneas políticas de carácter dictatorial como son las que él viene trazando? Todo son conjeturas en este sentido y en estos momentos de confusión que vive la España amañada por Pedro Sánchez; un político, además de dictatorial, sumamente ambicioso y aferrado a la doctrina de sus intereses de gobernante sin respeto alguno por las fórmulas de diálogo con quienes no comulgan con sus ideas, ni incluso con sus compañeros de agrupación que le auparon al Poder cuando aquella malhadada moción de censura que tumbó a Rajoy.

        En la última convención de Ciudadanos, hacia mediados de julio, una convención diezmada, al borde del desánimo por la falta de credibilidad de muchos de sus votantes; Inés Arrimadas, la lideresa del partido, no estuvo nada brillante a la hora de defender los muchos logros que la formación naranja cosechó  a partir de aquellos días en los que se vieron casi solos en Cataluña para hacer frente al proceso separatista, con Albert Ribera al frente del partido recién instituido. Un partido que se ganó la simpatía de la mayoría de los españoles, dada aquella valentía y aquel mérito político que supieron derrochar en tierras catalanas por el bien de la integridad de nuestro país.

           No siempre es oportuno extrapolar actitudes, aunque en el tablero político, este entramado de posiciones casi semejantes da mucho para reflexionar y escribir. Y es que el sanchismo de aquí y la Agrupación Nacional francesa de Marine Le Pen parece que se han conjurado en una misma senda de despropósitos -dentro, lógicamente, de sus propias y antagónicas diferencias- para no bajarse del burro, con tal de seguir, erre que erre, en sus respectivas obcecaciones. Las que sacan de la política una especie de segmento filosófico desfigurado, sólo válido para las conveniencias que persiguen ambos personajes: el protagonismo a costa de los que sea.

           Además, es un protagonismo que pretenden alcanzar con ciertas etapas intermedias; incluso los dos han defenestrado a sus principales validos. En el caso de Le Pen, a su ex Louis Aliot, y en el caso de Sánchez, a Iván Redondo; personajes estos tan ambiciosos como sus líderes y que ven por los ojos de ellos

             De acuerdo que cada uno puede hacer de su capa un sayo; de acuerdo también -faltaría más- que cada uno puede hacer en su casa lo que más le convenga, y sin que nadie tenga que molestarse por ello. Pero la monarquía es una institución extremadamente popular, con la Corona -ciña quien la ciña- como símbolo nacional que engloba a la entera ciudadanía española, dada su fórmula constitucional del presente.

            Viene esto a colación por el sacramento de la Confirmación que recibió los otros días la Princesa Leonor; que, en opinión de la mayoría de los españoles que creen en la Iglesia, aunque no practiquen en los actos religiosos, fue una Confirmación que estuvo fuera del contexto que requería la Corona. Lejos, muy lejos de la representatividad que habría tenido que ostentar Leonor como futura Reina de España.