Ciclo de Conferencias de la Asociación Cultural Alcorcon Siglo XXI
Premios de Novela Alcorcón Siglo XXI
II Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

NP. Ayuntamiento de Alcorcón - Viernes, 26 Septiembre 2014 

La Asociación Cultural Alcorcón Siglo XXI , en...

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III Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del III Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
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I Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del I Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
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Conferencia de Ely del Valle en Siglo XXI

Pablo Villalba

Eran las 19,00 horas del 23 de marzo del 2015 cuando la...

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Conferencia en Siglo XXI de D. David Pérez García

Pablo Villalba

Antes de empezar la conferencia se recordó a los fallecido en el...

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Conferencia: los excesos de comida en las fiestas navideñas

FORO DE DEBATE.
Conferencia: los excesos de comida en las fiestas...

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Opinión

         Sí, más ricos en este vocabulario que se nos ha impuesto, pero más pobres económica e intelectualmente.

        Millones de veces, durante esta pandemia, se han dicho, redicho, repetido por parte de entrevistas, comentaristas, periodistas, TV radio, periódicos… Tenemos la cabeza llena, la mente enfebrecida, la memoria atiborrada de Pandemia, estado de alarma, confinamiento, infecciones, contaminados, hospitalizados, fallecidos, funerarias, morgue, incineraciones, entierros, recuperados, residencias de ancianos, eutanasia, abortos, UCI, PCR, ME, células, test, riesgos, víctimas, hecatombe, luto, pésame… mascarillas sanitarias, respiradores… “quédate en casa” millones de veces repetido. La “insoportable levedad del ser”.

        En los calendarios de mesa de uno de estos días del coronavirus aparece una reflexión de Bismarck que dice así -de ahí el título de este artículo-: “España es el país más fuerte del mundo. Lleva siglos queriendo destruirse a sí misma y todavía no lo ha conseguido”. Ni lo conseguiremos, me atrevo a añadir yo; ya que son muchas las circunstancias y los hechos que nos pueden informar en estos momentos, precisamente, de que así será así por suerte.

       Y, como ejemplo, tenemos los niveles de la pandemia, alcanzados entre nosotros, con una virulencia que en otras latitudes no se ha dado, debido al empecinamiento de ciertos políticos por obtener una imagen social rentable para sus intereses partidistas, al no intervenir a tiempo y dejar que el 8-M transcurriera sin control, cuando las reivindicaciones feministas pusieron a las mujeres en masa en las calles de las principales ciudades; sabiendo los del Gobierno de Sánchez, por informaciones de la OMS, que el coronavirus ya estaba extendiéndose peligrosamente, como así fue por desgracia. Con una multitud de fallecidos en España entre 28.000 y unos 40.000, según las fuentes.

             Resulta sumamente curioso y, a la misma vez, extremadamente desconcertante y descorazonador el hecho de que en el seno de la nebulosa sanitaria de la pandemia (que en unos días y si Dios no lo remedia se habrá llevado al otro mundo a más de 27.000 españoles); los políticos anden enzarzados con problemas nada edificantes para el conjunto de los ciudadanos; entre los cuales están los dolientes de todas esas víctimas, con los subsiguientes dramas y dolores que les acongojan y están, igualmente, los cientos de contagiados que hay ingresados en los hospitales en espera de diagnósticos inciertos.

            Curiosidades y problemas que se agravan en las conciencias de todos por el error de que los partidos secesionistas e, incluso, Podemos, un grupo estratégico aliado al de Pedro Sánchez, ya están poniendo entre las cuerdas al Gobierno de la Nación, con la mención de los próximos presupuestos generales. Y eso a causa de que desde el Ejecutivo suenan campanas de un acercamiento a Cs para aislar al PP de todo lo que se pueda discutir en la toma de decisiones relativas a la solución de los problemas que acucian a la entera España. Recuérdese que uno de esos problemas viene dado ahora mismo a causa de la multitud de españoles sujetos al ERTE, y con las pymes sufriendo preocupantes recortes sociales y económicos, incluso quebrantos y ruinas en sus actividades.

        Pandemia, estado de alarma, confinamiento, infecciones, contaminados, hospitalizados, fallecidos, funerarias, morgue, incineraciones, entierros, recuperados, residencias de ancianos, eutanasia, abortos, UCI, test, riesgos, víctimas, hecatombe, luto, pésame… mascarillas sanitarias, respiradores… “quédate en casa” miles de veces repetido.

        Médicos, enfermeros, profesionales, sanitarios, cuidadores, expertos, analistas, coordinadores…

        Desprecio de la vida, confinamiento y desconfinamiento, control y descontrol, titubeos, desescalada, coordinación y descoordinación, clima de crispación, escándalos, contradicciones, indecencia, desastre, desamparo, desvergüenza, desinformación, desgobierno, disparate, lapsus, ERTE…

        Noticias, bulos, mentiras, censura, decisiones, indecisiones, rectificaciones, ratificaciones, contradicciones, errores del gobierno, improvisaciones, chapuzas, estupor, bulos y falsas noticias, rastreo de las redes sociales…

         No hace mucho tiempo, unos meses quizá, un numeroso grupo de científicos, diez de ellos eran españoles, anunció en EE.UU. que una catastrófica amenaza se avecinaba sobre la tierra. Naturalmente, a esa conclusión llegaron debido al calentamiento imparable que la atmósfera venía sufriendo sin cesar década tras década. Y las previsiones de tales estudiosos ya las estamos sufriendo de continuo, aunque sus nefastas consecuencias intentemos arreglarlas con medidas que nos dan la sensación de que nuestro Planeta no puede tener un recambio absoluto que enderece todos sus males, y que nosotros, sus habitantes, quizá no podamos seguir tirando del carro en el que nos hemos subido sin control adecuado con nuestras formas de vida que, en ciertos casos, son formas de vida sin sentido; dominadas por el consumismo feroz que observamos con frecuencia.

       No creo yo que el decaimiento atmosférico del Planeta se venga produciendo solamente a consecuencia del calentamiento que denunciaban los científicos. Pues otras formas de deterioros naturales pueden producirse tarde o temprano si es que no acertamos a corregir las tendencias de que todo vale, para satisfacer nuestras apetencias cada vez más numerosas y sofisticadas.