Ciclo de Conferencias de la Asociación Cultural Alcorcon Siglo XXI
Premios de Novela Alcorcón Siglo XXI
II Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI
III Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI
I Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI
Conferencia de Ely del Valle en Siglo XXI
Conferencia en Siglo XXI de D. David Pérez García
Conferencia: los excesos de comida en las fiestas navideñas

Opinión

Estamos viviendo todos en la actualidad, en todas partes y también en España, tiempos de profunda convulsión y de cambios acelerados en el orden político, social y económico. Son muchos los que ante esta situación se preguntan entre perplejos y  angustiados, por el sentido último de sus vidas y de la historia humana.

Un peligro cierto y seguro que está amenazando y golpeando a Occidente, según expertos en el tema, es el del islamismo. Un día sí y otro también, con el silencio cómplice de muchos medios y organismos internacionales, llegamos a saber algunas de las atrocidades que se cometen en bastantes partes del mundo musulmán, especialmente contra los cristianos. Es hora de romper el silencio, informarse y actuar.

Con la fama y buen nombre que ha logrado en su larga carrera como realizador y buen profesional Alex de la Iglesia, me cuesta entender por qué en esta cinta de "Las brujas de Zugarramurdi" ha mal- usado la imagen de un Cristo con una metralleta. Gran parte del público lo calificarán de MUY MAL GUSTO y  no pocos , ofensiva a sus más íntimos sentimientos  religiosos.

 

Poquísimos humanos, si exceptuamos avezados surfistas, son capaces de estar en la cresta de la ola por algún tiempo al practicar surf. Lo que aceptamos en el deporte se puede trasladar a los medios. Vivimos en el mar de la información inmediata y contados son los que pueden seguir el ritmo alocado de las noticias que de continuo se producen. Lo que por la mañana sabemos como novedad, por la tarde ha quedado ya obsoleto. El flujo y reflujo del devenir humano global es imparable e incontenible. Como las olas del mar.

Miguel Rivilla San Martín

Poquísimos humanos, si exceptuamos avezados surfistas, son capaces de estar en la cresta de la ola por algún tiempo al practicar surf. Lo que aceptamos en el deporte se puede trasladar a los medios. Vivimos en el mar de la información inmediata y contados son los que pueden seguir el ritmo alocado de las noticias que de continuo se producen.