Ciclo de Conferencias de la Asociación Cultural Alcorcon Siglo XXI
Premios de Novela Alcorcón Siglo XXI
II Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI
III Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI
I Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI
Conferencia de Ely del Valle en Siglo XXI
Conferencia en Siglo XXI de D. David Pérez García
Conferencia: los excesos de comida en las fiestas navideñas

Estamos viviendo todos en la actualidad, en todas partes y también en España, tiempos de profunda convulsión y de cambios acelerados en el orden político, social y económico. Son muchos los que ante esta situación se preguntan entre perplejos y  angustiados, por el sentido último de sus vidas y de la historia humana.

La Iglesia, madre y maestra de los hombres y experta en humanidad, ante las inquietudes del hombre actual, ha proyectado su luz a través de los documentos emanados del último Concilio Vaticano II. En el número 10 de la Constitución pastoral Gaudium et spes dice lo siguiente: “Ante la actual evolución del mundo, son cada día más numerosos los que se plantean o los que acometen con nueva penetración las cuestiones más fundamentales: ¿Qué es el hombre?. ¿Cuál es el sentido del dolor, del mal, de la muerte,

que a pesar de tantos progresos hechos, subsisten todavía? ¿Qué valor tienen las victorias logradas a tan alto precio? ¿Qué puede dar el hombre a la sociedad? ¿Qué puede esperar de ella? ¿Qué hay después de esta vida temporal?.

Cree la Iglesia que Cristo, muerto y resucitado por todos, da al hombre su luz y su fuerza por el Espíritu Santo, a fin de que pueda responder a su máxima vocación, y que no ha sido dado bajo el cielo a la humanidad otro nombre en el que haya de encontrar la salvación. Igualmente cree que la clave, el

centro, y el fin de toda la historia humana se haya en su Señor y Maestro. Afirma además la Iglesia que

bajo la superficie de lo cambiante hay muchas cosas permanentes, que tienen su último fundamento en Cristo, quien existe ayer, hoy y siempre”.

Hermosas palabras que deberían ser meditadas por todos, pero especialmente por los católicos, en estos tiempos de desconcierto y pesimismo