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Ciclo de Conferencias de la Asociación Cultural Alcorcon Siglo XXI
Premios de Novela Alcorcón Siglo XXI
II Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

NP. Ayuntamiento de Alcorcón - Viernes, 26 Septiembre 2014 

La Asociación Cultural Alcorcón Siglo XXI , en...

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III Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del III Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
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I Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del I Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
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Conferencia de Ely del Valle en Siglo XXI

Pablo Villalba

Eran las 19,00 horas del 23 de marzo del 2015 cuando la...

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Conferencia en Siglo XXI de D. David Pérez García

Pablo Villalba

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Conferencia: los excesos de comida en las fiestas navideñas

FORO DE DEBATE.
Conferencia: los excesos de comida en las fiestas...

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         El gobernador del Banco de España, Hernández de Cos, hombre iluso o, quizá, algo desconocedor del pueblo español, soltó semanas atrás, en pleno confinamiento, la idea de que la Reconstrucción económica de España es posible a través de un pacto de las fuerzas políticas, y -pásmense ustedes- para varias legislaturas. He dicho que Hernández de Cos es un tanto desconocedor del pueblo español; ya que propone pactos entre los distintos grupos políticos cuando debería saber muy bien que entre los componentes de tales grupos y entre los ciudadanos de España en general no puede haber atinados pactos consensuados para conseguir algo práctico; pues la idiosincrasia ibérica es así de tozuda y de disconforme para darse a rasgos comunes -¡qué le vamos a hacer!-.Ya Bismarck, como escribí yo hace unos días en este mismo medio, se asombró de que fuéramos tan amigos de las divisiones entre nosotros mismos.

        Hernández de Cos, con su propuesta ante la Comisión de Asuntos Económicos y Transformación Digital en el Congreso, contó con el beneplácito de todos los grupos políticos. Nadie le opuso reproche alguno, faltaría más, incluso ni Oskar Matute, el de Bildu. Bueno, sí; el socialista Pedro Casares -¡quién lo iba a decir!-fue el menos convencido a la hora de aceptar las razones reconstructivas de Hernández de Cos.

 

      Una nota discordante que nos hace retomar la filosofía de Bismarck para apuntar  que “el gran pacto” que propugna el gobernador del Banco de España nace ya enclenque; o sea, con cortapisas que dificultarán cualquier realización constructiva si viene de los lazos conjuntados de grupos o de clanes políticos; nada abiertos nunca, desde que España era Iberia,  a unirse para formar un pueblo homogéneo que a todos los ciudadanos favorezca por igual. Al respecto, cabría apuntar: “¿Todos los españoles favorecidos con mi voto, incluso los que no piensan como yo? ¡Anda ya, hombre, dejémonos de altruismos!”.

         Por otro lado, la economista Rosa Duce, jefa de Deutsche Bank en España, como si quisiera también intervenir en contra de la idea de Hernández de Cos, no se ha parado en expresar que su intervención no favorece, ni siquiera a medio plazo, optimismo alguno en referencia a dicha Reconstrucción. Pues  ella se ha atrevido a decir  que “hay poco de margen para la economía en una situación que nos llevará años para volver a la riqueza anterior a la pandemia”. Incluso los grandes bancos, resueltos no hace mucho a ciertas fusiones, han congelado esas  posibilidades hasta que no se resuelva el problema del coronavirus. 

         Así es que los augurios de Hernández de Cos se publicitaron con una ensoñación más propia de un hombre sin conocimiento propio para una cosa así, de alguien propenso a destacar en el Congreso fórmulas de inocente visionario. Ya que España -según él, como ya he apuntado- necesita un consenso bastante amplio para salir de una crisis económica como no se había experimentado desde la Guerra Civil. Y ahí en las consecuencias de la Guerra Civil, a posteriori muy acentuadas, sin sentimientos de unidad política nacional, se tenía que haber apoyado el gobernador del Banco de España para no infundir razones de pactos sociales -y es de lamentar, por otra parte, sin reparo alguno- que no ocurrirán entre nuestros representantes políticos.

       Muy halagüeños al principio, los de la Comisión de la Economía, con la fórmula de Hernández de Cos; no tardaron después en poner “peros” para dejar claro que lo de pacto nacional es un espejismo propio y consustancial de una mente que no conoce, o que conoce muy mal, la mentalidad de los españoles. Quienes, con sus votos, llevan al Congreso a representantes  políticos que se hacen eco muy habitual y fielmente de esa mentalidad poco apta de unión que beneficie a todos por igual.

       Y es que lo de Hernández de Cos tiene algo de triunfalismo y de orgullo en su carrera; pues ha actuado con rasgos de transcendencia argumental, pero sin contar en absoluto con las sombras desconsideradas que nublan las maniobras positivas de cualquier aventura que se inicie, y menos si esa aventura se pretende que sea un plan de total solvencia para varias legislaturas, como él mismo apunta también. Claro que este hombre quizá se esté dejando llevar de cierto entusiasmo por noticias como la que han expresado los servicios financieros Bloomberg; que apuntan a Hernández de Cos como cualificado aspirante para presidir  en el futuro el BCE tras el mandato de la señora Christine Lagarde.