Ciclo de Conferencias de la Asociación Cultural Alcorcon Siglo XXI
Premios de Novela Alcorcón Siglo XXI
II Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI
III Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI
I Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI
Conferencia de Ely del Valle en Siglo XXI
Conferencia en Siglo XXI de D. David Pérez García
Conferencia: los excesos de comida en las fiestas navideñas

           La unión viene siendo más que evidente. Unión espontánea del pueblo español -unión total- en torno a los profesionales de la medicina y a todo el personal que presta sus servicios en los centros sanitarios. Cómo todos ellos fueron reconocidos poco menos que como héroes durante la primera ola del coronavirus.

          Se lo merecieron sin duda y aún se lo siguen mereciendo por esa labor de profesionalidad sin fisuras que están realizando desde entonces; a veces, sin recursos apropiados para sus trabajos, a veces con carencias de manifiesta planificación. Y todos ellos sin apenas atisbos de relajación, ganándose a pulso el reconocimiento de la entera sociedad. Todo lo cual ocasiona uno de los temas de “unión” que apunto.

 

          Por otra parte, debido a la borrasca Filomena, que ha azotado, como se sabe, diversas regiones de España con inusitada fuerza, sobre todo en la zona centro; el pueblo ha sabido de nuevo unirse contra la adversidad, y en ciudades como, Madrid, Toledo, Guadalajara y Alcalá de Henares, por citar algunas de las más importantes, los ciudadanos, con toda clase de herramientas, incluso con sartenes, se han estado uniendo horas y horas para aminorar los efectos devastadores y que sus consecuencias fueran menos dramáticas; como así hemos comprobado que ha sido. Pues las aceras, los accesos a los hospitales, las calzadas y otros lugares de ineludible concurrencia han venido limpiándose de nieve y hielo por esa “unión” que surge espontáneamente de la condición humana cuando las necesidades lo requieren.

         Bien es verdad que aquí, como en la pandemia, hay que concederles un especialísimo reconocimiento a los servicios municipales de los lugares afectados; así como a la ejemplar entrega de la Guardia Civil y del Ejército. Ya que miembros de uno y otro cuerpo se han volcado, junto a abnegados voluntarios, incluso a ayudar a cientos de camioneros inmovilizados por el temporal con sus mercancías básicas para el abastecimiento humano. Lo cual me hace repetir de nuevo, que con los servicios municipales, la Guardia Civil, y el Ejército, los ciudadanos de a pie han estado formando una piña de unidad cívico-fraterna de la que España se ha aliviado convenientemente.

         Pero, ¡ay!, junto a esas uniones con las que el pueblo español ha estado actuando en los últimos meses y días, y que valoramos en su justa medida; tenemos que censurar, sin ningún tipo de dudas, las dispersiones que el Gobierno de Sánchez e Iglesias viene sembrando de continuo por todo el territorio nacional, y que alcanzan a todas las instituciones estatales con mayor o menor ahínco y empeño desestabilizador. Incluso la Corona, garante primordial de la Constitución en nuestro Estado de Derecho, está siendo cuestionada un día sí y otro también en el mismísimo Congreso de los Diputados.

          Y ya veremos cómo concluye este tema de la dispersión que apunto en el título y que le afectaría a todo el pueblo español y a la UE. Tanto es así que un elevado grupo de Jefes militares en la Reserva no han dudado en posicionarse, con alturas de miras, en un intento de corregir las actitudes de políticos que no dudan en abandonar sus específicos cometidos por el bienestar de España, para entregarse a la búsqueda de especulaciones políticas que bien se merecen el calificativo de enredos para una dispersión nacional.    

         En este sentido de la dispersión que origina el Gobierno bicéfalo, no se puede dejar de señalar el maniqueo que se traen con los nacionalistas vascos -incluido Bildu- y catalanes; dándoles todo tipo de facilidades para que descompongan España y hagan del país tabla rasa para sus tropelías de políticas taifeñas. Igualmente, en tal sentido de dispersión nacional, de confusión para los ciudadanos; el reparto injusto de los 14.000 millones subvencionados por la UE acentúa los motivos de no contentar a nadie por el sectarismo con el que se realiza.

         De la misma manera que está ocurriendo con la díscola Ley Educativa de Celaá; con la que nos enfrentarán a los españoles entre sí, incluso a miembros de una misma familia, por aquello de las lenguas regionales. Pero el pueblo sabrá en su momento responder cuando las malas acciones gubernativas le acosen demasiado, y se unirá una vez más para afrontarlas con gallardía; como lo está haciendo con el Covid-19 y con la borrasca Filomena.