Ciclo de Conferencias de la Asociación Cultural Alcorcon Siglo XXI
Premios de Novela Alcorcón Siglo XXI
II Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI
III Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI
I Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI
Conferencia de Ely del Valle en Siglo XXI
Conferencia en Siglo XXI de D. David Pérez García
Conferencia: los excesos de comida en las fiestas navideñas

             Para los auténticos demócratas es de lamentar que Pablo Casado no tenga muy claro su futuro político, y que dada esa duda, su trayectoria incierta puede arrastrar e influir negativamente en los hombres y mujeres que engrosan su formación del PP. Es una situación la suya heredada, en parte, por errores de bulto que cometió Mariano Rajoy; el cual, tras ganar por mayoría absoluta las elecciones generales de noviembre de 2011, se dio con bastante éxito, por cierto, a componer la maltrecha economía que a los españoles les provocaron Rodríguez Zapatero y su ministro Solbes. Tanto fue el éxito que tuvo en esto Rajoy, que incluso salvó a España de ser intervenida por Bruselas.

            Claro que fuera de sus aciertos en las cuentas públicas por la “pandemia” de Zapatero; fuera de eso, digo, no supo aprovechar su mayoría, aplicando a través de ella, algunos de los contenidos de su programa electoral. Léase la reforma de la Memoria Histórica y del mismo aborto. Siendo esto último lo que produjo la dimisión del ministro Gallardón. Y eso que -hay que referirlo también- el mismo Gallardón, siendo alcalde de Madrid, tuvo llamativos maniqueos con los despropósitos de Zapatero.

 

             Pero Rajoy perdió la Presidencia gubernamental en una moción de censura por su propia torpeza, que la tuvo, como también por la retorcida y sucia actitud de Pedro Sánchez; un hombre ciertamente hábil para enfangarse en políticas, dándole la sensación al pueblo, con la ayuda de ciertos medios de comunicación -hasta ahí llega su astucia-, de que sus intervenciones públicas son impolutas.

            Y en vista de que Rajoy fracasó y en vista de que Pedro Sánchez saca tajada de casi todas sus manipulaciones en el Congreso y en la misma Moncloa. Y en vista, también, de que Pablo Casado, cuando se hizo con el liderazgo del PP, no tuvo la más mínima habilidad para captar dichas situaciones, la imagen del PP ha venido sufriendo tal desgaste que, incluso los de Cs de Arrimadas se les están subiendo a las barbas a los que habitaban en la calle de Génova. Por todo eso, al futuro político de Casado no se le ve ningún porvenir.

            Actuando así los de Cs, pensemos en cómo los del PSOE se frotan las manos para seguir en la cresta de la ola no al servicio de España, sino pensando en sus propios intereses partidistas, con la ayuda muy discutida, por otra parte, de Podemos. Que con sus diferentes siglas viene promoviendo elogios de la locura política en todas las comunidades autónomas; teniendo en Madrid su principal interés, con argumentos de despropósitos para confundir a los ciudadanos.    

            De ahí que tengamos que reconocer adecuadamente la actitud de Ayuso. Pues la presidenta de Madrid -mucho más clarividente que Casado-, intuyó muy oportunamente el maniqueísmo que se traía en su propio gobierno autonómico Aguado, pero también Gabilondo; el primero con el respaldo de Arrimadas, y el segundo impulsado por Pedro Sánchez y Carmen Calvo; ésta con su amañado estilo de dirigente, que ya lo practicaba cuando estaba en la Junta de Andalucía.

              Además, y tras la maniobra ya intuida y publicada por la presidenta de Madrid, con la entrada en escena de Pablo Iglesias, que también busca, con mayor ahínco, hacerse con la comunidad madrileña para manipularla a su antojo con las formaciones afines a Podemos (lo de Más Madrid de Errejón da para otro comentario); ya veremos cómo les sale la jugada el 4M a Pedro Sánchez y a los demás personajes que forman camarilla con él.

         Todo seguirá dependiendo, desde luego, de que las habilidades de Díaz Ayuso sigan el curso acertado como hasta ahora. Para lo cual -como pronostican algunos comentaristas y observadores- siempre podrá echar mano de VOX si es que se ve necesitada de dicha formación ante tan numeroso número de enemigos como se le ha venido encima; empeñados todos ellos, entre sí, en conseguir con obcecaciones que la mujer sea, más temprano que tarde, un cadáver político, aunque sea a costa de sembrar cizaña en el campo de los aciertos de sus funciones presidenciales, que son manifiestos, como hemos comprobado; sobre todo, con la temida pandemia.               

            He dicho con VOX, pues si se fía de algunos sectores de su propio partido, que confunden al electorado conservador de continuo con el inexplicable centro-derecha, que a nadie convence, por mucho que Pablo Casado se esfuerce en ponerlo en práctica como lo ha venido haciendo en el Congreso los últimos meses con sus raras abstenciones y su no a la moción de censura de Abascal, aplaudida incluso por Podemos; entonces Ayuso va a necesitar Dios y ayuda para volver a ser Presidenta tras las elecciones de mayo.