Ciclo de Conferencias de la Asociación Cultural Alcorcon Siglo XXI
Premios de Novela Alcorcón Siglo XXI
II Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI
III Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI
I Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI
Conferencia de Ely del Valle en Siglo XXI
Conferencia en Siglo XXI de D. David Pérez García
Conferencia: los excesos de comida en las fiestas navideñas

Rincón Cultural

        Con motivo de la festividad de la Virgen de la Almudena, patrona de Madrid, estos días son muchos los turistas y madrileños que nos acercamos hasta la catedral para celebrar esta festividad.

        A tan solo un paso de la actual Catedral  están los cimientos de la antigua Iglesia de Santa María de la Almudena y podemos contemplar lo que de ella queda a través de un cristal transparente. Por desgracia solo podemos ver unos pocos restos de lo que fue una de las iglesias más antiguas de Madrid, están situados en la esquina de la calle Mayor con la calle Bailén. La actual catedral se realizó para sustituir a esta pequeña e histórica iglesia de humilde arquitectura.

        En 1202 se conceden a Madrid un Fuero o lo que es lo mismo privilegios reales, concedido y sancionado por Alfonso VIII de Castilla. Eran las primeras normas escritas que regulaban la convivencia de los madrileños durante los siglos XII y XIII. Madrid se divide en 10 colaciones o parroquias que regulaban la vida religiosa, administrativa, civil y política de sus habitantes.

En el tren que una tarde de mayo me llevó
de Salamanca a Ávila,
no olvidaré que estuve
totalmente de acuerdo con la vida.

Era una tarde en la que diluviaba,
y frente a mi ventana iba pasando
todo el campo mojado: trigales ya crecidos,
a los que el agua daba un verdor muy reciente;
dehesas con encinas entregadas
a la quietud de su ensimismamiento
y terneros impávidos pastando
bajo la espesa lluvia;
algún pueblo pequeño,
con sus cigüeñas en los campanarios.

          Muchos recordamos aquella serie de Televisión, protagonizada por los actores Antonio Casal como el infatigable jefe de la G.M.T., y Alfonso del Real como don Lotario, que a principios de los años 70 popularizo la figura de un guardia urbano que, a imitación de los detectives novelescos, iba solucionando de una manera sencilla y popular diversos casos policiacos que ocurrían en su pueblo manchego. Este personaje literario, conocido como Plinio, fue por el excelente y casi olvidado escritor, Francisco García Pavón.

         Doctor en Filosofía y Letras y profesor en la Escuela de Arte Dramático de Madrid. Mientras hacia las prácticas de la milicia universitaria en Oviedo, escribió su primera novela, Cerca de Oviedo, que quedó finalista del Premio Nadal en 1945, en la segunda edición del premio. Cultivo la novela, el ensayo y la crítica teatral, pero destaco en especial por sus relatos, en los que era un maestro que hay que situar al lado del otro gran maestro de este género en su época, Ignacio Aldecoa.

¿Sabías que… España comparte con Kosovo, San Marino y Bosnia Herzegovina la peculiaridad de tener un himno carente de letra?

        Nuestra Marcha Real o Marcha de Granaderos es uno de los himnos nacionales más antiguos de Europa. Su nombre primitivo fue Marcha de Honor declarada en 1770 por el Rey Carlos III, pero como solía interpretarse siempre en los actos a los que asistían el rey o la reina se hizo popular con el nombre de Marcha Real. El documento más antiguo que le cita (1761) indica que su compositor fue don Manuel Espinosa de los Monteros. Pero ¿y la letra? Se trató de crearla y por eso durante el reinado de Isabel II, momento en el que fue instituido como himno oficial, el dramaturgo argentino Ventura de la Vega le escribió aquellos versos:

Venid españoles/ al grito acudid. / Dios salve a la Reina, / Dios salve al país.

        Estos intentos de incluir una letra que mereciera incorporase a las notas musicales, siguieron abundando con mayor o menor fortuna, pero siempre meritorios. La de Eduardo Marquina es una de las más bellas:

Púrpura y oro: bandera inmortal/ ¡en tus colores juntas, carne y alma están!/ Purpura y oro; querer y lograr: / ¡tú eres, Bandera, el signo del humano afán!

        Hubo, como no, la versión carlista que canta:

Fe verdadera/que en rojo de amor/aprisiona briosa/ un rayo de sol.

     En época reciente el presidente José Mª Aznar pidió a un grupo de escritores y poetas que compusieran una letra para la Marcha Real (versión de Jauristo, de Cuenca, Liinares y Fonte):

Patria mía/que guardas la alegría/ de la antigua edad: / florezca en tu heredad / al sol de Europa…

     En 2007 tuvimos versión seleccionada por el Comité Olímpico Español:

¡Viva España!/Cantemos todos juntos/ con distinta voz desde los verdes valles/ al inmenso mar, /un himno de hermandad…/

      Sin embargo se retiró la propuesta por la “controversia y el rechazo generados”(¡Otra oportunidad perdida como la de retirar la Ley del Aborto!)

        Y continuaron las iniciativas. En 2012 el partido Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía saco la escrita por Joaquín Sabina. Se puede salvar la estrofa:

Alta montaña/con puerto de mar/ clave de Sol-España/ atrévete a soñar…

        Por no ser menos Marta Sánchez durante un concierto en el teatro de la Zarzuela de Madrid, presentó una composición bastante emotiva:

Rojo, amarillo, colores que brillan/ en mi corazón y no pido perdón. /Grande España, a Dios le doy las gracias / por nacer aquí, honrarte hasta el fin. /

      En 2015, Víctor Lago Pérez presento una versión al congreso de los diputados que aún está sin aprobar:

Pueblo noble, / de espíritu Valente y conquistador/ forjado bajo el sol/ que baña montes y olivos…

      De los años 50 les sonará una versión entrañable, por referirse a la extensión de nuestra lengua española, vínculo de cultura y hermandad de tantos pueblos:

Veinte naciones/coronan tu sien/ ¡Arriba España!/ raza invicta es tu sostén/

      A mí sigue gustándome sobre todas la versión de José María Peman:

Viva España!/alzad la frente / hijos del pueblo español/que vuelve a resurgir/ Gloria a la Patria/ que supo seguir/ sobre el azul del mar/ el caminar del sol./

      ¡Permita Dios que algún día todos los españoles escuchen esta, o cualquiera de las otras versiones, con los ojos alzados y la mano en el pecho, sintiendo orgullo de ser españoles!

          Recordar hoy a este marino, descubridor, humanista, escritor, matemático y cosmógrafo (y solo por uno de sus hechos) es rendir agradecimiento a aquella grey de héroes del siglo XVI que fructificaron con sus hazañas y también con sus fracasos un imperio español respetado en el mundo. Y conocer de los sufrimientos increíbles que gastaron sus vidas y haciendas para caer luego en un injusto olvido.

          Descubierto el paso del Estrecho de Magallanes, Felipe II aprobó un proyecto para establecer allí un fuerte que asegurara el control y dominio de aquel estratégico punto del Virreinato de Perú (1580)

         Nombrado Pedro de Sarmiento Gobernador del Estrecho armó una flota de 25 naves con 2500 hombres dirigido por Diego Flores de Valdez. En septiembre de 1581 zarparon de San Lucas de Barrameda para enfrentarse a una tempestad que les hundió 4 naves. Tuvieron que volver a puerto, y en diciembre se hicieron de nuevo a la mar ya con 16 navíos. Al hacer escala en Cabo Verde hubo muertes y deserciones, que se repitieron al siguiente año, marzo de 1582, en la arribada a Rio de Janeiro. Después de 6 meses esperando bonanza zarparon hacia el Rio de la Plata. En Buenos Aires la tropa desembarco para llegar a Chile por tierra. En diciembre 5 naves trataron de ganar el estrecho pero el mal tiempo los rechazó de vuelta a Buenos Aires.

         Un nuevo intento en diciembre de 1583 con 5 naves y 583 hombres pudo ganar por fin el estrecho, aunque el mal tiempo le empujo hasta el cabo Vírgenes. Allí, en febrero, dos años y medio después de la salida pudo tomarse posesión de aquellas tierras en nombre de España y fundar la Ciudad del Nombre de Jesús. Ante los temporales, 4 naves se vieron obligadas a regresar quedando solo la Santa María de Castro y 340 pobladores. Pero el sitio no podía albergar a toda la colonia y hubo que dividir la población y adentrarse por tierra hasta el lugar de la primera arribada. Allí se fundó la ciudad del Rey don Felipe, muy cerca de la actual Punta Arenas. Después de establecerla, zarpó para España en búsqueda de víveres, pero una tormenta destruyó el barco salvando la vida por milagro Sarmiento y unos pocos marinos. Desde Bahía y con un barco pequeño volvió a intentar el socorro de ambas poblaciones, pero otra tempestad le obligó a arrojar toda la carga.

          En 1586 emprendió regreso a España para volver con ayuda, pero el pirata ingles Walter Raleigh ataco el mercante le hizo prisionero y le llevó a Inglaterra. Tuvo la fortuna de que Isabel II lo pusiese en libertad con un mensaje para Felipe II. Sin embargo no terminaban las desgracias de Sarmiento. Al pasar por Paris los hugonotes le capturaron encerrándole en una prisión hasta que España pagase un elevado rescate. Cuando este fue pagado y Pedro Sarmiento regresó a España, habían transcurrido casi 10 años de su partida.

          Mientras tanto, sin recibir auxilios, las penalidades de la colonia fueron en aumento. En 1587, el corsario ingles Thomas Cavendish pasó por la Ciudad del Rey Felipe encontrando vivos solo a 15 personas de los 300 pobladores originales. Encontró una ciudad bien trazada, abastecida de agua y leña de las que hizo buen uso llevándose con él hasta la artillería española y ante tal mortandad le puso el sobrenombre de “Puerto del Hambre”. El último superviviente fue rescatado en 1590 por otro navío inglés.

           Hoy, cuando toda la dificultad de un viaje a la Tierra del Fuego, se reduce a concretar horarios y forma de pago, ¿podemos siquiera imaginar el pavoroso precio que supuso la conquista de aquellas tierras?