Ciclo de Conferencias de la Asociación Cultural Alcorcon Siglo XXI
Premios de Novela Alcorcón Siglo XXI
II Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

NP. Ayuntamiento de Alcorcón - Viernes, 26 Septiembre 2014 

La Asociación Cultural Alcorcón Siglo XXI , en...

Leer más...
III Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del III Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
Leer más...

I Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del I Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
Leer más...

Conferencia de Ely del Valle en Siglo XXI

Pablo Villalba

Eran las 19,00 horas del 23 de marzo del 2015 cuando la...

Leer más...
Conferencia en Siglo XXI de D. David Pérez García

Pablo Villalba

Antes de empezar la conferencia se recordó a los fallecido en el...

Leer más...
Conferencia: los excesos de comida en las fiestas navideñas

FORO DE DEBATE.
Conferencia: los excesos de comida en las fiestas...

Leer más...

En el tren que una tarde de mayo me llevó
de Salamanca a Ávila,
no olvidaré que estuve
totalmente de acuerdo con la vida.

Era una tarde en la que diluviaba,
y frente a mi ventana iba pasando
todo el campo mojado: trigales ya crecidos,
a los que el agua daba un verdor muy reciente;
dehesas con encinas entregadas
a la quietud de su ensimismamiento
y terneros impávidos pastando
bajo la espesa lluvia;
algún pueblo pequeño,
con sus cigüeñas en los campanarios.

 

Y arriba un cielo trágico, como de fin de mundo,
lleno de apretujados nubarrones
sin cesar hostigados por hermosos relámpagos.

Marchaba el tren despacio; yo iba en el tren muy solo,

pero estaba contento y nada me faltaba,
porque es fácil sentirse venturoso y colmado
en una tarde como la que digo,
aunque sepamos bien que en otras ocasiones
puede la vida ser despiadada y terrible,
aunque el amor se acabe y aunque exista la muerte.

Sobre el autor:

          Nació en Murcia en 1948, quedó huérfano de padre a los siete años, algo que marcó profundamente su niñez con un gran sentimiento de fugacidad y de pérdida y dio a toda su obra un tono elegíaco.En1973 viaja a Italia a estudiar italiano en la prestigiosa Università per Stranieri. Profesor de literatura española en la Facultad de Letras de la Universidad de Murcia, obtuvo el Premio Adonais de 1977 con su libro Maneras de estar solo. En 1982 marchó otra vez a Italia, esta vez a Florencia, para conocer de primera mano los orígenes de Leopardi. A la vuelta de su viaje decide comenzar a traducirlo.

Comentario del poema:

         Este sencillo poema es un claro ejemplo de técnica que equipara el habla serena y coloquial con la escritura. Constituye un soliloquio, una reflexión,  mediante la cual el poeta evoca una escena en apariencia vital de su pasado. Un viaje en tren de Salamanca a Ávila y la contemplación del paisaje a través de la ventanilla.

        El autor nos transmite una sensación de placidez y felicidad mediante la descripción del paisaje contemplado, le invade una sensación de sosegada complacencia, de amor a la vida que, a su vez, intenta transmitir al lector.

        El poema nos recuerda que muchas veces tenemos lo extraordinario delante de nuestros ojos pero tenemos que saber verlo, esto nos exige tanto una  atención para percibirlo como una disposición para la sensibilidad. Pero el autor también nos advierte que no todo es tan feliz y placentero en la vida, nos recuerda que la vida tiene además momentos trágicos:

“Y arriba un cielo trágico/lleno de apretujados nubarrones “.

       Y otro nuevo sentimiento, muy propio de nuestros días, que el poeta nos quiere hacer llegar aparece en los versos finales: la soledad del ser humano:

“Marchaba el tren despacio;  yo iba en el tren muy solo…”

        En resumen el poeta celebra el recuerdo de un episodio dichoso, el viaje, que parece a primera vista un episodio de poca importancia pero que es suficiente para provocar en él y en los lectores reflexiones de verdadera hondura: la felicidad, la tragedia y la soledad; todo ello visto a través de la ventanilla del tren pero reflejados en su corazón.

       El texto tiene también ciertos aires machadianos ( la descripción de los paisajes de las tierras castellanas, la lluvia contemplada a través del cristal de la ventanilla…).

       Es por tanto un poema de honda reflexión humana  a pesar de su sencilla apariencia y que nos transmite sensaciones que todos podemos compartir y comprender.