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Ciclo de Conferencias de la Asociación Cultural Alcorcon Siglo XXI
Premios de Novela Alcorcón Siglo XXI
II Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

NP. Ayuntamiento de Alcorcón - Viernes, 26 Septiembre 2014 

La Asociación Cultural Alcorcón Siglo XXI , en...

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III Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del III Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
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I Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del I Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
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Conferencia de Ely del Valle en Siglo XXI

Pablo Villalba

Eran las 19,00 horas del 23 de marzo del 2015 cuando la...

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Conferencia en Siglo XXI de D. David Pérez García

Pablo Villalba

Antes de empezar la conferencia se recordó a los fallecido en el...

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Conferencia: los excesos de comida en las fiestas navideñas

FORO DE DEBATE.
Conferencia: los excesos de comida en las fiestas...

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          En el siglo V antes de Cristo, los griegos acuñan por primera vez una palabra para denominar el arte de combinar sonidos - Mousikè techne– el arte de las musas-. Pondrán sobre la mesa por primera vez la influencia que la música tiene sobre nuestro cerebro y emociones, expresando esa capacidad de afectar con su “poder mágico” nuestros estados de ánimo y comportamiento.

         Tras los griegos, numerosas tradiciones han reivindicado esta capacidad casi mística de la música (en el Barroco se hablará, por ejemplo, de la “Teoría de los Afectos”), pero será en el siglo XXI cuando estudios sobre utilidades neuronales y cognitivas expliquen con datos científicos cómo la música favorece el bienestar de nuestro cerebro y mejora nuestra calidad de vida. He aquí algunos sorprendentes ejemplos:

 

         Método Sáncal: Javier Anchuelo Latorre a través del Instituto de Investigación Marqués de Valdecilla (IDIVAL) en Cantabria entrena y mejora la memoria, el razonamiento y la velocidad de procesamiento mental de pacientes oncológicos con secuelas cognitivas a través del aprendizaje del piano. La práctica instrumental se convierte  aquí en una terapia de neurorrehabilitación. Este método resultó ganador del Premio Emprendedor XXI de Caixabank en 2018.

       Alzheimer: El Centro de Enfermedades de Alzheimer de la Universidad de Boston ha demostrado que la musicoterapia permite que se mantengan estables algunas de las áreas del cerebro que van empeorando progresivamente con esta enfermedad, mejorando la autoexpresión, las habilidades sociales, o manteniendo la memoria. Neurocientíficos del Instituto Max Planck de Neurociencia y Cognición Humana de Leipzig (Alemania) descubrieron que guardamos la música en un área cerebral diferente al resto de los recuerdos, por lo que se ha demostrado que las canciones que nos han marcado som lo último que olvidamos. Trabajar con la música es, por lo tanto, una puerta al recuerdo que ayuda a frenar el avance de la enfermedad.

        Bebés prematuros y niños: La escucha de música por parte de bebés prematuros mejora sus conexiones neuronales y el desarrollo cerebral de las áreas referidas a la atención y al aprendizaje, según estudios de la Universidad de Ginebra. Por otro lado, hay evidencias de que la exposición constante a la música y al aprendizaje musical en los años preescolares aumenta el nivel de cociente intelectual porque provoca la máxima actividad en el cerebro, reforzando las vías neuronales, así como capacidad de trabajo en equipo o la autodisciplina.

         La música triste ayuda a ser felices: según un trabajo de la Universidad de Durham, la escucha de música melancólica favorece procesos de instrospección que potencian la creatividad y la resolución de problemas, es decir, que escuchar canciones tristes ayuda a nuestro cerebro a elaborar estrategias de futuro y, por lo tanto, a solucionar problemas presentes.

         Desde mi propia experiencia como docente de música, no puedo dejar de sorprenderme de que, a pesar del conocimiento de los numerosos estudios existentes,  España sitúe con la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE)  a la Educación Artística (Educación plástica y musical) como asignatura de oferta no obligatoria, dependiendo la voluntad de las comunidades Autónomas.