Ciclo de Conferencias de la Asociación Cultural Alcorcon Siglo XXI
Premios de Novela Alcorcón Siglo XXI
II Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI
III Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI
I Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI
Conferencia de Ely del Valle en Siglo XXI
Conferencia en Siglo XXI de D. David Pérez García
Conferencia: los excesos de comida en las fiestas navideñas

             En este nuevo año que hemos comenzado hace unos días, se celebra el Año Santo Jacobeo o también conocido con el nombre de Año Santo Jubilar Compostelano, que acontece siempre que el día de la festividad de Santiago Apóstol cae en Domingo, y que será el más largo de la historia, ya que se prolongara hasta el final del año 2022, debido a la pandemia del Covid-19 y siguiendo la aprobación que ha dictado la Santa Sede, según manifestó el Nuncio de Su Santidad, Monseñor Auza, al finalizar la Eucaristía que se celebró en la Catedral de la ciudad compostelana, el pasado 31 de Diciembre. El último Año Santo celebrado fue en el año 2010 y debido a los años bisiestos, su celebración presenta una secuencia de aparición de 6 – 5 – 6 – 11 años, celebrándose los próximos en los años 2027 y 2032.

 

            Tras la ceremonia de la apertura de la Puerta Santa, realizada por el Arzobispo de Santiago Monseñor Barrio, siguiendo la tradición que consiste de dar tres golpes con un martillo de plata en la misma, el último día del año anterior, esta Puerta, que se sitúa en la Plaza de la Quintana, una de las cuatro que rodean el edificio catedralicio, en la parte posterior de la Catedral, permanece cerrada a lo largo del tiempo y solo se abre en el periodo que dura el Año Santo, para dar entrada a los peregrinos que acuden a visitar la tumba del Apóstol y darle el abrazo, en la figura que se sitúa en la parte posterior del Altar Mayor, y así poder ganar Indulgencia Plenaria que concede la Iglesia Católica, con el perdón de todos los pecados, a aquellos que además cumplan con varios requisitos, como recibir los Sacramentos de la Confesión y Comunión y rezar una oración por la intenciones del Papa. Los restos del Apóstol se encuentran en la cripta debajo del Altar Mayor en una urna de plata.

            La Puerta Santa o Puerta del Perdón, fue obra de José de la Peña de Toro, construida en el año 1.611, pasando por ser una de las muestras primeras del arte barroco compostelano, y en ella se aprecian en tres hornacinas las figuras del Apóstol en el centro por encima del dintel, acompañado a ambos lados de sus discípulos Teodoro y Atanasio, estando protegida por una verja metálica y apreciándose a ambos lados de la misma 24 estatuas, divididas en dos bloques de 12, de patriarcas, profetas y apóstoles, situadas en cuatro calles con tres cuerpos. Estas últimas figuras fueron realizadas por el célebre Maestro Mateo, autor del famosísimo Pórtico de la Gloria, para el desaparecido coro catedralicio.

            El año Santo fue establecido por el Papa Calixto II en el año 1122, coincidiendo con la colocación de la última piedra de la Catedral de Santiago, y siendo Obispo D. Diego Gelmírez, otorgando el privilegio de celebrar con regularidad a partir del año 1.126 el Año Santo, cuando esa fecha del 25 de Julio cayera en domingo, siendo años después el Papa Alejandro III el que declaró el carácter perpetuo del privilegio, equiparándolo con el de Roma y Jerusalén. Cada siglo se celebran catorce Años Santos y en este año se alcanzara el numero de 120 de todos los Años Santos conmemorados.

            En la actualidad existen en todo el mundo cinco lugares, que tienen esta capacidad jubilar, Santiago de Compostela, Santo Toribio de Liébana en la comunidad de Cantabria, que celebra el Año Santo Lebaniego desde 1512, cuando el 16 de Abril, festividad de Santo Toribio cae en domingo y Caravaca de la Cruz en la Comunidad Murciana, que tiene el Año Santo más joven, ya que fue instituido “in perpetuum” por el Papa San Juan Pablo II en el año 1998, conmemorándose cada siete años, el último fue en el año 2.017. Los otros dos lugares están fuera de España, ubicándose en Roma y Jerusalén como antes dijimos, pero en estos dos últimos el tiempo de celebración es cada veinticinco años.