Ciclo de Conferencias de la Asociación Cultural Alcorcon Siglo XXI
Premios de Novela Alcorcón Siglo XXI
II Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI
III Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI
I Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI
Conferencia de Ely del Valle en Siglo XXI
Conferencia en Siglo XXI de D. David Pérez García
Conferencia: los excesos de comida en las fiestas navideñas

            Por fin ha acabado este año 2.020, nefasto en el Mundo, nefasto en España y nefasto en la Tauromaquia. Año muy triste en pérdidas humanas, en nuestro país decenas de miles personas nos dejaron, y en pérdidas económicas con infinidad de negocios de todo tipo cerrados, miles de puestos de trabajo perdidos y lo que aún queda por venir en este nuevo año que comenzamos, pero con la esperanza puesta en que la ansiada vacuna, de por acabada esta maldita pandemia que tanta desgracia ha ocasionado.

            La temporada taurina ha sido muy mala en todos los órdenes, ya que solo se celebraron las primeras ferias del año, Valdemorillo en Febrero y Olivenza en Marzo, y a partir de entonces suspensiones en todas las ferias, grandes, medianas y pequeñas: Fallas de Valencia, Magdalena de Castellón, Abril de Sevilla, San Isidro en Madrid, San Fermín en Pamplona, etc., etc., hasta llegar hasta la que suele ser la última, El Pilar de Zaragoza. Este desastre, se palió en parte por una iniciativa que tomaron un Comité de Crisis que estaba formado por tres partes: la Fundación Toro de Lidia (FTL) que preside el ganadero Victorino Martín García, la Asociación Nacional de Organizadores de Espectáculos Taurinos (ANOET) que preside el empresario francés Simón Casas y el Canal de Televisión de Movistar, Canal Toros, que organizaron 21 festejos de cuatro toros y dos matadores, distribuidos entre 15 corridas de toros, 3 novilladas y 3 corridas de rejones, que ha servido para que la llama del toreo haya seguido viva en ese tiempo, en el que parecía que el cierre total se cernía sobre los cosos taurinos. Este acontecimiento que se tituló Gira de Reconstrucción, se complementó con algunos pocos festejos que se celebraron en plazas como Huelva, El Puerto de Santa María, Córdoba, Jaén, o Badajoz y algunos pueblos, además de unos pocos dados en Francia, que entre todos ha supuesto una temporada muy corta y en la que ganaderías, como la salmantina de Garcigrande que el pasado año lidió 130 toros, este año solo lo ha hecho con 11 reses, lo que ha supuesto, en el conjunto ganadero, que un número cercano a las 12.000 reses hayan ido directamente al matadero.

 

            Pero no solo ha sido el sector ganadero de bravo el perjudicado, que como decíamos ha tenido que sacrificar muchas reses a precio de carne, pero manteniendo en sus cercados otras, que lógicamente tenía que alimentar y cuidar, sin entrar un solo euro en su arca contable. También sufrieron su golpe otros ganaderos auxiliares del negocio taurino, como los propietarios de las cuadras de caballos de picar y mulillas o los de las paradas de bueyes, que sirven tanto en el servicio de plaza o en los innumerables encierros que se celebran en toda nuestra geografía, manteniendo sus cuadras, junto con todo el personal que de ellas se ocupan, sin poder abrir la caja para recibir los euros y solo para sacar, para el mantenimiento de sus pequeñas empresas. Y otros muchos negocios que se alimentan de este sector, tan cicateramente tratado por la Administración, como los servidores de puyas y banderillas, cartelerías e imprentas taurinas, etc.

            Y qué decir de los toreros que no han actuado en esas ferias que mencionábamos antes, ni por supuesto de sus sufridas cuadrillas, tanto de luces como de paisano, mozos de espadas, ayudas o conductores, casi todos en casa sin poder realizar su profesión, todos han sufrido las terribles consecuencias de la pandemia y tan solo aquellos que actuaron en estos poquísimos festejos, consiguieron vestirse de luces muy pocas tardes.

            ¿Y que se espera para la próxima temporada? Pues en principio hay ilusión, pero sin un piso firme en el que apoyarse, ya que por ejemplo ya se ha suspendido la Semana Santa de Sevilla y la Feria de Abril seguirá su mismo camino, pero ¿y sus corridas de toros? La contestación es, que a día de hoy nadie se atreve a pronosticar que va a ocurrir. Las ferias levantinas de dentro de dos meses, Valencia y Castellón, se tiene intención de celebrarlas, pero sin saber en qué condiciones, tanto en número de festejos como en capacidad en los cosos taurinos. Por tanto, todo sigue en un compás de espera para ver cómo se va desarrollando los acontecimientos, con la vista puesta en los laboratorios fabricantes de las vacunas y su evolución, pero con un horizonte no claro del todo, en este momento. Por tanto, no queda más remedio que tener mucha paciencia y esperar.