Ciclo de Conferencias de la Asociación Cultural Alcorcon Siglo XXI
Premios de Novela Alcorcón Siglo XXI
II Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

NP. Ayuntamiento de Alcorcón - Viernes, 26 Septiembre 2014 

La Asociación Cultural Alcorcón Siglo XXI , en...

Leer más...
III Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del III Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
Leer más...

I Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del I Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
Leer más...

Conferencia de Ely del Valle en Siglo XXI

Pablo Villalba

Eran las 19,00 horas del 23 de marzo del 2015 cuando la...

Leer más...
Conferencia en Siglo XXI de D. David Pérez García

Pablo Villalba

Antes de empezar la conferencia se recordó a los fallecido en el...

Leer más...
Conferencia: los excesos de comida en las fiestas navideñas

FORO DE DEBATE.
Conferencia: los excesos de comida en las fiestas...

Leer más...

                          Pablo Villalba


La
Cuaresma
nos anima a seguir a Jesús cuando en el desierto, después de 40 días de ayuno, sintió Hambre.


Hay mucha gente en el mundo que sufre Hambre, otros que se someten a campañas de Hambre de adelgazamiento. Hay otros que se experimentan una Huelga de Hambre como protesta política, como sucede estos días con los disidentes políticos o los que protestan por su situación de paro.

 

El Hambre está siendo palpable estos días en esas naciones que han sufrido las desgracias de los terremotos, dejándolas asoladas y a las pobres gentes sin vivienda, sin agua, sin pan, sin alimentos que llevarse a la boca. Normal que al ver algo de pan, comida en las tiendas o en los camiones cargados de ayuda, se echen a barullo unos encima de otros para apoderarse de lo que ven y necesitan. Son estampas dolorosas pero comprensibles.

 

Pero hay países en el mundo en que el Hambre es un problema endémico, mientas en otros los alimentos sobran y la gente tiene demasiado. Esta es una experiencia en cada una de nuestras casas. Por eso que el Hambre es una  gran tragedia en el mundo de hoy. Es una tragedia pero vencible, pues la tierra produce alimentos para mantener a todos los miles de millones de personas que habitamos o cinco continentes.

 

Ochocientos cincuenta y cuatro millones de personas del mundo están subalimentadas, esto es, disponen de menos de 1.900 calorías diarias. De este número, 820 millones se encuentran en países en vías de desarrollo.


Este informe anual publicado ayer por la FAO, Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, no muestra ninguna mejora en estos últimos diez años. En la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de noviembre de 1996, los jefes de Estado y de gobierno de 180 países se fijaron como objetivo reducir a la mitad para el 2015 la cantidad de gente con hambre.

De todos modos, es cierto que a raíz del crecimiento demográfico, la proporción de personas subalimentadas en los países pobres pasó de un 20% en 1990-1992 a un 17% en 2001-2003. Este cambio sigue siendo débil. “En realidad, no se logró ningún progreso" admitió Jacques Diouf, director general de la FAO, para quien esta baja de 3 millones en la cantidad de personas subalimentadas en los países pobres “puede deberse aun error estadístico”.

Según las estadísticas de la FAO se aprecian pequeños progresos y disminuyen lentamente en el mundo la gente que está subalimentada. Esto ocurre principalmente en Asia y en el Extremo Oriente.


La FAO
subrayó que la cantidad de personas subalimentadas aumentó en Cercano Oriente, en el norte de África y en la región africana al sur de Sahara. Esto hizo que la cantidad de desnutridos pasara en 10 años de 169 a 206 millones, cuando los objetivos fijados en 1996 hablaban de la necesidad de llevar esa cifra a 85 millones para 2015. Los países con mayor peligro son también los que pasaron por guerras, como Burundi, Eritrea, Liberia, Sierra Leona o la República del Congo.


Es en la zona africana al sur del Sahara en donde la situación está peor. Y así se mantendrá, al parecer. El informe de la FAO muestra que la concentración del hambre en las zonas rurales demuestra que sin inversiones f
uertes para el desarrollo rural y agrícola, no podrá haber ninguna mejora significativa. 


Ya sé que a todos nos ofenden las fotos que de vez en cuando nos presentan para hacernos ver que la gente y los niños especialmente sufren Hambre.
   Y la foto de estos otros del Norte ¿no es ofensiva, también?


LA DESNUTRICIÓN  y mortalidad infantil


La desnutrición, fenómeno de alcance mundial, está directamente relacionado con más de la mitad de los casos de mortalidad infantil. E incluso, de seguir persistiendo causará graves consecuencias sobre los niños, la sociedad y el futuro de la humanidad.


La mitad de todas las muertes de niños que ocurrieron en los países en desarrollo durante 1995, se debieron a problemas relacionados con la desnutrición. En este sentido, una de las soluciones estaría dada por proporcionar una buena nutrición que incluye tres componentes: la alimentación, la salud y la atención.


De esta forma, los grupos más vulnerables de sufrir desnutrición son los fetos en desarrollo, los niños menores de tres años y las mujeres (antes y durante el embarazo y en la etapa de amamantamiento).


Entre las consecuencias de la desnutrición se destacan: incapacidades de por vida, mayor propensión a sufrir enfermedades durante el resto de su vida y menor capacidad de aprendizaje. Las causas de este grave fenómeno son múltiples y de distinta índole: social, política, económica y cultural.


En el mundo nacen anualmente unos 24 millones de niños con peso inferior al normal (menos de 2,5 kg), lo que representa un 17% de la totalidad de nacimientos. La mayoría de esos niños nace en los países en desarrollo y la causa del bajo peso al nacer es el desarrollo fetal deficiente.


Las galletas de barro en Haiti


En la foto un grupo de niños observa cómo se secan al sol decenas de galletas elaboradas con arcilla, aceite y sal. Son ingeridas por haitianos que no tienen nada que comer.


Un lote de tres galletas se vende en el mercado a cinco gourdas (10 centavos de euro), más barato que la comida. Se comen a cachitos, masticando despacio. Sacian el hambre por poco dinero, pero causan desnutrición grave, dolor intestinal y parásitos.


Este artículo no tiene como objetivo hacernos culpables de esa situación, pero sí que puede ser un toque de llamada para nuestras conciencias para pensar qué hacemos nosotros por ayudar a esas gentes del Sur.