Ciclo de Conferencias de la Asociación Cultural Alcorcon Siglo XXI
Premios de Novela Alcorcón Siglo XXI
II Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

NP. Ayuntamiento de Alcorcón - Viernes, 26 Septiembre 2014 

La Asociación Cultural Alcorcón Siglo XXI , en...

Leer más...
III Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del III Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
Leer más...

I Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del I Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
Leer más...

Conferencia de Ely del Valle en Siglo XXI

Pablo Villalba

Eran las 19,00 horas del 23 de marzo del 2015 cuando la...

Leer más...
Conferencia en Siglo XXI de D. David Pérez García

Pablo Villalba

Antes de empezar la conferencia se recordó a los fallecido en el...

Leer más...
Conferencia: los excesos de comida en las fiestas navideñas

FORO DE DEBATE.
Conferencia: los excesos de comida en las fiestas...

Leer más...

“A mí nadie puede ya dañarme, sólo  DIOS “

Preparado por P. Villalba

La heroína de esta historia real, fue la primera modelo africana en  tener un contrato en exclusiva con Revlon.

En 1997,escribe su primer libro, su autobiografía, FLOR DEL DESIERTO, se publicó en Nueva York.

En el segundo libro ,año 2002 AMANECER EN EL DESIERTO, describe su viaje.

En su tercer libro, 2005  NIÑAS DEL DESIERTO , habla del día que rompió el silencio, sus contratiempos y sus éxitos.

Su cuarto libro en 2007, CARTAS A MI MADRE.

Waris Dirie dice que “Este es mi libro más intimista. Hay heridas que tardan en cicatrizar. El deseo de ver a mi madre de nuevo, olvidarla… fue intenso.  Tuve que darme cuenta que el amor y el sufrimiento están muchas veces conectados.
Trabajar en este libro fue doloroso,  pero una experiencia realmente necesaria para  mi…

“Nací en el desierto de Somalía, no sé la edad que tengo, lo único que sé es que cada día es nuevo. 33 años? 36 años? ¡qué más da!, en el desierto no hay papeles ni falta que hacen. El desierto fue mi hogar durante toda mi infancia. Yo pastoreaba el rebaño de camellos y cabras de mi padre.

Lo peor era estar descalza, el suelo erizado de piedras, no podíamos pagarnos unas sandalias.¡Cómo me sangraban los pies! No teníamos nada, ni casa , ni agua, éramos nómadas…pero teníamos el rebaño y a nosotros mismos.

¡Estábamos bien! Unidos: mi madre, mis hermanos. Mi padre… me pegaba, pero… Él mandaba. Era un hombre fuerte, alto, sólido, guerrero.
Pero debo decir que años después Cuando estaba sola en Nueva York, Habría preferido mil veces un bofetón de mi padre a esa  soledad
Llegué a Nueva York por un milagro. Cuando tenía 13 años me escapé. Mi padre iba a casarme con un viejo de 60 años porque le daba 5 camellos. Yo era especial, rebelde. Las niñas son educadas para trabajar y ser ofrecidas en matrimonio
Eso quieren los padres para sus hijas.

La madre se preocupa de que su hija sea pura limpia , virgen y por eso la mía a los cinco años me llevó a la ablación. por amor a mí.  ¡Y yo, claro, quería ser “pura y limpia”  !En Somalia se practica la ablación más severa : Se extirpan clítoris y labios menores de la vagina.

La herida se cose dejando sólo una abertura del diámetro de una cabeza de cerilla, para la orina y la menstruación…Mi hermana murió desangrada Y yo desde aquel día… Supe que ya nada podría destruirme ¡Sólo temo a Dios
!ALÁ ES YA EL ÚNICO QUE PUEDE HACERME DAÑO…!

Cuando empecé a hablar sobre  la ablación en Estados Unidos, me sentí muy culpable, porque estaba criticando la
cultura de mi familia amada. Hoy me dedico a conseguir medios para formar maestros en Somalia, educar a niñas, a las
madres… Lo he logrado con la mía. Veinte años después de escaparme de mi casa he vuelto a Somalia.

Me reencontré con mi madre y ya piensa como yo.  ¡HAY ESPERANZA!
Para escaparme, crucé el desierto. Una mañana desperté con un león ante mí, con su enorme melena y le dije:

“Cómeme. Estoy preparada”…y se fue. Ese día supe que ALA me reservaba para algo…y fue que encontré a una tía mía que estaba casada con un diplomático somalí destinado en Londres y pedí que me llevaran allí como criada.  ¡Nunca antes había visto blancos!.

Me preguntan si cambiaría  algo de mi cuerpo, si mis piernas que están arqueadas, pero las agradezco, porque son hijas de mi malnutrición infantil y ellas me recuerdan quién soy. La única hermosura que valoro es la del alma. Debemos dar gracias por estar vivos…

Hoy no me falta nada…pero cuando veo el agua que se va por el desagüe al ducharme me  desespero.¡LO QUE HARÍAN EN EL  DESIERTO CON CADA GOTA…!
Con el tiempo volví a ver mi padre, le habían robado su rebaño  y operado de los ojos con un cuchillo en el desierto. Quedó ciego…

A aquel hombre tan poderoso y fuerte lo vi ahora frágil y 
desvalido.  ¡Pero aún con la cabeza alta! 
Cuando nos despedimos me confesó: “Tú eres como yo“.
Mi padre ¡estaba orgulloso de mí! LLORÉ.


Estas fueron sus palabras en una entrevista realizada en Barcelona, por Víctor Amela, periodista, escritor.