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Jesús Manuel Mena Mejuto
Médico profesional de la Salud, también la mental. Un ser humano

Tuve la ocasión los días pasados de ver la película “Habemus Papam”. Afortunadamente no ha estado rodeada de la polémica habitual de cuando una película toca el tema religioso. Quizá sea porque la temática de la película no es religiosa sino humana. Me explicaré, la película versa sobre las reacciones del ser humano cuando le supera una situación.

Por mis creencias y por mi profesión relacionada con la Salud Mental y el sufrimiento humano, la película me atrajo desde el primer momento. Acudí a verla y desde el comienzo vas empatizando con el protagonista.

Como en cualquier cónclave, un cardenal es elegido Papa. En este caso es Melvir. Y en el momento que ha de salir al balcón, nuestro Papa electo tiene un Episodio de ansiedad, un Ataque de Pánico. Y tras ese ataque de pánico, nuestro protagonista se bloquea.

La película a nivel Salud Mental está muy bien documentada pues la vivencia del ataque de pánico y del bloqueo posterior lo muestra tal cual es. Haré una aclaración. No hay una sola forma de ataque de ansiedad. Hay muchas, es más cada paciente en cada momento tiene una manifestación diferente. Pero la vivencia del miedo profundo es similar. En casos severos se llega a la despersonalización, esto es, no reconocerse a sí mismo y esto también le ocurre a nuestro Melvir. Y todo ello es por el miedo profundo definitorio de la ansiedad.

El sufrimiento del ser humano al que le ha superado una situación queda plasmado en esta película. Pero la película no es una angustia continua. El director tiene el arte de que cuando empiezas a acongojarte, introduce una escena humorística con la cual te relajas, te ríes. Y después te vuelve a mostrar el drama de nuestro Papa que se ha quedado en blanco, sin recursos ante su vida. Además la película ofrece diferentes perspectivas de esa ciudad maravillosa: Roma.

A lo largo de la película tomas cariño a nuestro Melvir, piensas en él, imaginas formas de ayudarle. Una de las cosas por las que me ha gustado la película es porque he sentido a Melvir como con un paciente mío. Le conoces, entiendes su situación, su miedo insuperable. Le tomas cariño. Tratas de acompañarle y que decida lo mejor para sí mismo pero sabiendo que está en un contexto que también hay que considerar. Le tomas más cariño aún. Y le darías un abrazo. Además es un hombre honesto, se percibe en él SU bondad y su humanidad. Lo único que le ha ocurrido es que le ha superado una situación.

Los personajes secundarios merecen la pena. Desde el resto de los cardenales a los profesionales a los que se acude para la solución del problema y demás personajes. La película es de una humanidad arrolladora. Al decir humanidad me refiero a que muestra a los personajes en su dimensión más humana, que su interpretación puede verse como tal en cualquier faceta de la vida y que cualquiera de nosotros en esa situación podríamos responder igual.

Porque nos podemos preguntar. ¿Qué es esto de la ansiedad? Para ello recurriremos a la explicación de las emociones. Ante las diferentes situaciones de la vida, el ser humano  experimenta diferentes emociones. Cada persona está capacitada para el afrontamiento de una serie de situaciones, esto es, tiene unos recursos personales y emocionales. Cuando la situación no supera los recursos, experimentamos la emoción correspondiente a la situación que nos ayuda a desenvolvernos en ella. Pero puede ocurrir que la situación exceda a nuestros recursos. Entonces, si la situación nos da miedo ocurre el ataque de ansiedad, que es un miedo muy profundo que supera nuestros recursos.

Animo a ver esta película a todas las personas que deseen saber de emociones del ser humano. A todos los que deseen conocer sobre la ansiedad y el bloqueo. Porque nadie, nadie estamos a salvo de un ataque de pánico, de un episodio de ansiedad, de que nos supere una situación. Nadie estamos a salvo: los médicos, los psicoterapeutas, las madres, los abuelos, los hijos, la pareja, los papas. Porque todos tenemos unos recursos emocionales y a todos nos puede una situación superar, esto es, superar nuestros recursos. Solo depende de cómo sean los recursos y como sea la situación.

Si esta película hubiera ocurrido en la realidad podríamos hacer la típica pregunta: “¿Cómo puede ser que a una persona tan preparada, que ha sido cura, obispo, cardenal le ocurre esto?”. La respuesta está en el párrafo anterior.

La película no es crítica. Es cariñosa, es constructiva, es empática con el ser humano y su sufrimiento. Es nutritiva.

Dedico este artículo a Lourdes, una paciente mía que depositó en mi toda su confianza para el acompañamiento en su proceso de ansiedad. Lourdes, aprendiste a utilizar tus recursos y a ser feliz. Enhorabuena.