Ciclo de Conferencias de la Asociación Cultural Alcorcon Siglo XXI
Premios de Novela Alcorcón Siglo XXI
II Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI
III Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI
I Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI
Conferencia de Ely del Valle en Siglo XXI
Conferencia en Siglo XXI de D. David Pérez García
Conferencia: los excesos de comida en las fiestas navideñas

Enrique Fernández Melero

Leer la sección de Opinión de los diarios aclara mucho por donde saltan alarmas ante las vicisitudes de los últimos meses. Los articulistas, con su autorizada opinión (nos guste o no la firma que cierra el artículo, tendrá que ser autorizada si su autor gana su vida por este medio) van tomando el pulso a las preocupaciones de la nación. En esos espacios se puede ver como ha influido el incremento de la prima de riesgo, la inyección millonaria a los bancos, la subida del próximo impuesto, el recorte a los sueldos de los políticos o la congelación de salarios. Con leer solo sobre esos temas puede llenarse toda una jornada.

Me llama la atención que la medida del co-pago farmacéutico no es una de las cosas que más preocupe a nuestra sociedad. ¡Y el tema parece que va pidiendo guerra, que invita a la demagogia y a exagerar el daño causado al usuario! Lo cierto es que ha pasado con bastante comprensión por parte de los asegurados y de muchísima más por la que corresponde a los jubilados. Esto puede deberse a distintas razones. La primera es que tenemos mejor información de la que cabía esperar sobre el funcionamiento de nuestro SNS y de lo mucho que vale. A estas alturas en que todo parece dar igual, una comparativa con los sistemas de seguridad social de nuestros vecinos comunitarios nos deja en muy buen lugar. Tanto, que tenemos publicidad en Europa para que sus ciudadanos acudan a España a solucionar problemas sanitarios. Quizás los que ya viven aquí les han contado lo bien que vamos a tratarles.

Se calcula que solo en la Comunidad Valenciana —una de las regiones donde el fenómeno está más extendido, dada la enorme afluencia de turistas británicos a la Costa Blanca cada verano y los 100.000 ingleses que tienen su segunda residencia en Alicante— se atiende cada año a 800.000 pacientes extranjeros, la mayoría europeos, con un coste de 15 millones de euros para las arcas autonómicas. En la página «web» del Foreign Office, se recomienda ir a España para solucionar los problemas de cataratas y prótesis. El turismo sanitario o «de bisturí», como se dio en llamar al fenómeno hace unos años, es solo uno más de los lastres que arrastra el sistema sanitario español, cuyos niveles de excelencia se reconocen entre los primeros del mundo, también en las Islas Británicas. Precisamente la reforma sanitaria que prepara el Gobierno de Mariano Rajoy tiene entre sus objetivos el de poner coto al turismo sanitario.

Por cierto que la Seguridad Social no es un invento socialista, por si existe alguna duda. Lo inventó don Jose Antonio Girón de Velasco en 1942 y en todos los ambulatorios y centros de salud debería existir una foto suya, como la que lució el ambulatorio de Pontones durante muchos años. Tampoco es que importe mucho. Posiblemente a estas alturas pocos españoles sepan ya quien fué Jose Antonio Girón.

La otra razón es que el abuso sistemático que lleva padeciendo el SNS durante décadas nos tenga alertados sobre el peligro de que toda nuestra Sanidad, que es buena, muy buena, se venga abajo. De ahí que ayudar al pago de los medicamentos ya no parezca tan descabellado y las continuas llamadas del Ministerio (cualquiera que fuese su responsable) para encauzar el consumo de medicamentos, con medidas para combatir la automedicación y el mal  uso de los medicamentos, tengan un sentido que todos parecen reconocer. Si nos equiparamos con los vecinos comunitarios, habrá otras reformas que ya son antiguas para ellos y que espero sepamos entender.