Ciclo de Conferencias de la Asociación Cultural Alcorcon Siglo XXI
Premios de Novela Alcorcón Siglo XXI
II Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI
III Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI
I Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI
Conferencia de Ely del Valle en Siglo XXI
Conferencia en Siglo XXI de D. David Pérez García
Conferencia: los excesos de comida en las fiestas navideñas

                         Canonizado el 27- Abril- 2014

Pablo Villalba
 
 El  27 de Abril de 2014 serán proclamados dos nuevos santos por el Papa Francisco. La novedad es que son dos hombres que han vivido hace unos pocos años con nosotros, que han formado parte de la historia viva del siglo XX.

 Dos hombres cautivadores, que han dejado anécdotas muy  interesantes y que nos han enseñado grandes lecciones de humanidad  y de santidad. Personas que transpiran amabilidad. Y que han demostrado a la humanidad de hoy que los Papas de la Iglesia son elegidos por la fuerza del Espíritu, que  es quien sigue actuando como en Pentecostés.

 Basta entrar un poco en las vidas de estos dos amigos de Dios y de los humanos el Papa Roncalli y el Papa Wojtyła para notar que en sus vidas y acciones hay algo más que hombres. Están poseídos por una fuerza que les hace algo especial, que ya a simple vista cautiva y a veces sobrecoge.

 Roncalli es el Papa del Vaticano II, acontecimiento decisivo en la Iglesia del siglo XX, que demostró su gran fortaleza y enorme fe en el Espíritu y Wojtila el Papa peregrino que se recorrió el mundo unas cuantas veces. Los dos amaron a España:

 El primero fue un entusiasta de España donde estuvo repetidas veces siendo Obispo y Nuncio Pontificio en 1950. Cuando consagró la basílica del Valle de los Caídos, manifestó una convicción  profunda hacia España, en un mensaje en el que se mostraba feliz y afirmaba: «Amamos a España». En la década de los cincuenta, cuando todavía era Nuncio en París, visitó Córdoba, Granada, Sevilla, Toledo, Madrid, El Escorial y Burgos.

 Cuatro años después, siendo Patriarca de Venecia, en 1954,  había querido peregrinar a Compostela para ganar el Jubileo y poder seguir las huellas de nuestros grandes santos: Teresa de Jesús, Ignacio de Loyola, Francisco Javier... Siendo cardenal visitó  en 1954, Ávila y Alba de Tormes, por su devoción a Teresa de Jesús, la Santa andariega que fascinó al Papa caminante.

 El secreto de su contagiosa simpatía fue su desbordante bondad, su sencillez evangélica y su natural paternidad. Su espontaneidad, su alegría y su esperanza invitaban a la confianza en Dios; su «santa ingenuidad».

 Y ¿qué decir  de las cinco visitas y decenas de miles de kilómetros recorridos a lo largo y ancho de nuestro país que realizó Karol Józef Wojtyła, siendo ya el Papa Juan Pablo II? Estas visitas a España nos han dejado la imagen de un hombre excepcional, entregado a la misión de llevar a Cristo a cada rincón de cada ciudad, de cada pueblo, de cada alma. En vísperas ya de su canonización, España entera pudo conocer a un santo; y quienes lo trataron más de cerca dan fe de su santidad.

 La primera visita de Juan Pablo II a España fue en octubre de 1982. Se presentó a los españoles diciendo: «Querido pueblo de España: ¡Alabado sea Jesucristo! Con verdadera emoción acabo de pisar suelo español. Bendito sea Dios, que me ha permitido venir hasta aquí, en este mi viaje apostólico» Así comenzaba la primera visita de un Papa a España en veinte siglos de cristianismo. 
 
 Su último y quinto viaje a España tuvo lugar del 3 al 4 de mayo de 2003 para canonizar a cinco españoles: Sor Angela de la Cruz, Sor Genoveva Torres, la Madre Maravillas, el Padre Poveda y el Padre Rubio.

 Encuentro de Juan Pablo II con los jóvenes. En esta visita tuvo lugar el día 3 de Mayo, el emocionante Encuentro de Juan Pablo II con los jóvenes en Cuatro Vientos.