Ciclo de Conferencias de la Asociación Cultural Alcorcon Siglo XXI
Premios de Novela Alcorcón Siglo XXI
II Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

NP. Ayuntamiento de Alcorcón - Viernes, 26 Septiembre 2014 

La Asociación Cultural Alcorcón Siglo XXI , en...

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III Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del III Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
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I Certamen de Pintura Alcorcón Siglo XXI

Convocatoria del I Certamen de Pintura "Asociación Cultural de Alcorcón Siglo XXI”
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Conferencia de Ely del Valle en Siglo XXI

Pablo Villalba

Eran las 19,00 horas del 23 de marzo del 2015 cuando la...

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Conferencia en Siglo XXI de D. David Pérez García

Pablo Villalba

Antes de empezar la conferencia se recordó a los fallecido en el...

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Conferencia: los excesos de comida en las fiestas navideñas

FORO DE DEBATE.
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EL RINCÓN DEL DIRECTOR

Antonio Martín Beaumont

El semanal digital.com - 31 de enero de 2010

 

EL RINCÓN DEL DIRECTOR

El ex presidente de Endesa mató la soledad con su marcha del Congreso. Un adiós fermentado durante dos años. Otro culebrón deja un cadáver más en el armario del presidente del Gobierno.

La política suele pasar por ser carnívora. Eso sí, devoradora sólo de las presas más fáciles. La metáfora, claro, encaja a la perfección con la caída del caballo, a lo Pedro, o la del guindo, a lo Pizarro.

Quien fuera el fichaje estrella de Mariano Rajoy en las generales escenificó las prisas de un recién llegado como político profesional y se salió en la primera curva, en plena campaña electoral, tras su debate televisivo con el vicepresidente económico, Pedro Solbes. Su derrota en aquel cara a cara le empujó a los sótanos de Génova, reclamado sólo por Esperanza Aguirre y arropado, simplemente, por su entonces demasido verde jefe de campaña, Pablo Casado, que inmediatamente también le abandonó para irse a FAES para seguir aprendiendo a la vera de José María Aznar. Desde entonces, el que fuera presidente de Endesa ha penado con su condición de prácticamente anónimo diputado popular.

Es cierto que encontró acomodo como portavoz del PP en la Comisión Constitucional del Congreso. En realidad un puesto para la galería, porque las riendas de la Comisión siempre estuvieron en manos de Federico Trillo y de Arturo García Tizón. Total nada. Apartado de los puestos de honor en la bancada del Partido Popular, Pizarro mostró, más que nada en privado, su disgusto con Rajoy, según detallan a El Semanal Digital fuentes conocedoras de los ataques del turolense.

En el debe arrastró la extrema frialdad de su relación con Rajoy. En todo caso, la renuncia de Pizarro a su escaño bajo el pretexto de "motivos personales" deja varias lecciones. Primera: los candidatos de diseño que entran en política, como paracaidistas, por arriba, sin trabajar a pie de obra, por aquello de que son capaces de atraer para los partidos un puñado de votos, por más que casi nunca los traigan, siempre suelen desembocar en fracaso. Y segunda: Bregado en mil batallas empresariales, Pizarro nunca demostró disposición por trabajar en armonía con el aparato del partido, como lo hacen otros a los que no se les caen los anillos a la hora de ejercer la Oposición. Con todo, una verdadera pena la marcha de un hombre tan valioso en todos los sentidos como Manuel Pizarro.

Réquiem por la fugaz apuesta de Zapatero

María del Mar Moreno ha dejado de ocupar un lugar preferente en la mente de José Luis Rodríguez Zapatero. Quien reunió condiciones para ocupar incluso la secretaría de Organización del PSOE ha desaparecido del mapa de Ferraz y ha cedido su puesto en la Ejecutiva como secretaria de Relaciones Institucionales y Política Autonómica a Gaspar Zarrías, el hombre que acumuló más poder a la vera de Manuel Chaves. El representante de la peor imagen del partido blinda así a su "jefe" ante las adversidades.

Más recientemente, la política jienense apareció como la baza de José Luis Rodríguez Zapatero para suceder al propio Chaves al frente de la Junta de Andalucía. No pudo ser y ahora se ha quedado incluso fuera de juego de la Ejecutiva Federal y ha debido conformarse con un discreto segundo plano con la cartera andaluza de Educación bajo el brazo. La consigna en el feudo socialista por excelencia sigue siendo "continuismo". Sin siquiera moverse, Moreno ha dejado de salir en la foto.